Fallece rabino Yosef, líder espiritual de los judíos orientales
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Yosef era conocido por citar de memoria cientos de obras de la ley judía para apoyar su argumentación.
Jerusalén, Israel.- El rabino Ovadia Yosef, líder espiritual de los judíos orientales en Israel y destacada figura política del país, falleció hoy a los 93 años, informó el hospital Hadassah en Jerusalén.
El presidente israelí, Shimon Peres (de 90 años), que era amigo de Yosef, se apresuró al centro médico tras conocer informaciones de que su muerte era inminente. Numerosos familiares y seguidores del rabino pasaron las últimas horas en el hospital. Juntos rezaron por la salud de Yosef, quien estuvo activo hasta el final.
Nacido en 1920 en Bagdad, se hizo un nombre como autoridad judía y en los últimos años se convirtió en una figura esencial de la política israelí desde el partido religioso Shas, que se fundó en 1980 para dar voz política en Israel a los judíos sefardíes que procedían del norte de Africa y del ámbito Mediterráneo.
El partido, actualmente en la oposición, fue en el pasado una bisagra para la formación de gobierno.
Al inicio del proceso de paz con los palestinos, hace dos décadas, se manifestó a favor de un acuerdo sobre la base de "tierra a cambio de paz". Pero posteriormente cambió de opinión tras los sangrientos atentados palestinos y advirtió en contra de una partición de Israel entre judíos y árabes.
Sus declaraciones no han estado exentas de polémicas. Hace tres años dijo durante una homilía que el devastador incendio que se había desatado en el norte de Israel era un castigo de Dios porque no se había respetado el shabbat (el día de descanso judío).
En 2010, días antes de que comenzaran las nuevas conversaciones de paz entre palestinos e israelíes, deseó la muerte al presidente palestino Mahmud Abbas y a su pueblo.
Ovadia Yosef, rabino, líder espiritual sefardí y figura controvertida
El rabino Ovadia Yosef, de 93 años, líder espiritual de los sefardíes y una de las últimas figuras reverenciadas del judaísmo, falleció hoy en Jerusalén a causa de un acusado deterioro de su estado de salud.
El rabino era venerado por muchos en Israel por su sabiduría en las fuentes judías y es considerado una suerte de santurrón, razón por la que era frecuente ver a dirigentes políticos, incluso seculares como el actual presidente, Simón Peres, visitarle para recibir su bendición y consejos en distintos aspectos.
Su imagen púbica, la de un anciano de pelo cano y pálida tez, tocado con turbante, gafas oscuras y ataviado con caftán de tradicionales bordados medio-orientales, aparece en incontables estampitas que no hacen sino reforzar su carisma y elevarlo a la categoría de mito.
Nacido en Bagdad en 1920 y emigrado a los cuatro años a Jerusalén, Yosef fue un escolástico considerado eminencia por su profundo conocimiento del Talmud, de la ley judía (Halajá) y portador de una memoria prodigiosa que le valió recibir el título de rabino a la edad de 20 años.
Yosef era conocido por citar de memoria cientos de obras de la ley judía para apoyar su argumentación.
Tras ser invitado en 1942 por el rabino Aharón Choueka para ejercer como rabino de una escuela talmúdica de El Cairo, donde finalmente permaneció tres años y se desempeñó también como presidente de una corte rabínica, Yosef regresó a la Palestina bajo Mandato Británico para servir como responsable en tribunales halájicos de Petaj Tikva y Jerusalén.
En 1968 se le otorga el título de Gran Rabino de Tel Aviv, y en 1973 es nombrado Primero de Sión y Gran Rabino Sefardí de Israel, cargo al que llegó con un talante entonces tímido y alejado de la política, a diferencia de su homólogo askenazí, Shlomo Goren.
Pero ese distanciamiento cambió una décadas después y en 1984 funda el partido Shas tras dirigir la escisión de los sefardíes del partido ultra-ortodoxo judío Agudat Israel, y desde entonces se convierte en su máximo dirigente espiritual.
La formación representa principalmente los intereses de los observantes de origen sefardí u oriental, es decir, descendientes de los judíos hispano-portugueses que vivieron en la Península Ibérica antes de su expulsión en 1942, así como los procedentes de países árabes.
Pese a que originariamente era un grupo étnico pequeño, Shas es hoy el quinto partido en peso en el Parlamento, y según el rotativo judío "The Jewish Daily Forward", "el rey indiscutible de la política israelí", considerado partido-bisagra.
Y es que desde su creación ha integrado casi siempre las coaliciones gubernamentales tanto de derechas como de izquierdas, aunque en las últimas elecciones celebradas este año haya elegido el camino de la oposición por su rechazo al reclutamiento universal.
Tras haber liderado con puño de hierro el Shas en las últimas tres décadas, controlando las listas parlamentarias y dando instrucciones de voto a diputados y ministros, el deterioro de la salud de Yosef ha abierto la batalla por su sucesión al frente del liderazgo espiritual sefardí.
Como personalidad seguida por muchos, en el plano político, los sermones de Yosef han creado incontables polémicas.
En 2000 se ganó la condena de toda las clase política y la sociedad al afirmar que los seis millones de judíos exterminados por los nazis eran reencarnaciones de almas pecadoras que pagaban así sus errores, cita que trató de rectificar arguyendo luego que la víctimas eran "almas puras y completamente santas".
También calificó a los palestinos de "serpientes", llegó a decir que "el único propósito de los no judíos es servir a judíos", y tildó a políticos como el ex primer ministro, Ehud Barak, de "zorro ciego" y "animal desorientado", o al actual, Benjamín Netanyahu, de "cabra".
Yosef es autor de tres Responsa, literatura rabínica consistente en preguntas y respuestas para aclarar dudas sobre judaísmo.