Nueva demanda en EU por el naufragio del "Costa Concordia"
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Víctimas del naufragio del barco hundido ante la costa italiana afirman que la embarcación tenía un diseño defectuoso, mientras el capitán Schettino pide perdón y se define como "víctima del sistema".
Miami.- Las víctimas del naufragio del barco Costa Concordia, que se hundió frente la costa de Italia en enero pasado, presentaron un nuevo reclamo contra Carnival Corp., al argüir que la embarcación tenía un diseño defectuoso.
En la demanda también se alega que la empresa presuntamente tiene la práctica de ocultar o retrasar el notificar a los pasajeros cuando surgen situaciones que amenazan sus vidas, según un comunicado de la firma de abogados Napoli Bern Ripka Shkolnik, LLP, divulgado hoy en Nueva York.
El reclamo se presentó esta semana en un tribunal estatal del condado de Miami-Dade (EU) y se menciona también a Carnival Corporation & PLC, Costa Cruise Lines, Inc. y Costa Crociere SPA.
Otra demanda con el argumento de muerte por negligencia a nombre de otras víctimas será interpuesta próximamente. "Nadie salió del Concordia ileso, incluso aquellos que sobrevivieron y evitaron heridas graves nunca serán los mismos después del horror que vivieron", dijo el abogado Marc Jay Bern.
Agregó que "esas personas confiaron en una marca muy conocida de la industria de cruceros y creyeron que estaban en manos experimentadas y responsables, pero desafortunadamente resultó estar alejado de la verdad".
El Costa Concordia encalló frente a la isla italiana de Giglio el pasado 13 de enero, un accidente que causó 30 muertos y 2 desaparecidos. En la demanda se alega que Carnival era consciente de que el diseño del casco del barco y los sistemas eléctricos eran defectuosos.
Se enumeraron algunos accidentes sufridos por otros transatlánticos de Carnival como el Costa Europa cuyo casco al colisionar con un muelle en Egipto, en el 2010, se le abrió un agujero de dos metros, equivalentes a una trigésima parte del agujero creado en el casco del Costa Concordia, y aún así el barco comenzó a inundarse y a inclinarse severamente, cobrando múltiples vidas.
Hasta la fecha, la compañía rehúsa divulgar el informe de ese incidente, según los abogados. Ese mismo año, en el barco gemelo del Concordia, el Carnival Splendor, estalló un incendio y estuvo a la deriva frente a la costa de México por una "catastrófica falla de un generador en una de las salas de los motores. Un segundo generador ubicado en otra sala debía activarse, pero no entró en operación".
En una primera demanda presentada en enero pasado se alega que Carnival Corporation y Costa Cruise Lines incurrieron en negligencia marítima y en retención negligente, entre otros argumentos, cuando el barco con unos 4,500 pasajeros colisionó contra unas rocas porque al parecer se había desviado de su curso y se acercó demasiado a la costa.
Tras el choque, supuestamente las alarmas no se activaron, no hubo comunicación con el capitán del barco, Francesco Schettino, ni la tripulación dio instrucciones a los pasajeros, según el documento de esa demanda. La tripulación anunció que se trataba sólo de un problema eléctrico y ordenó a los pasajeros que estaban en fila subir a los botes salvavidas que regresaran a sus camarotes, de acuerdo con el documento.
Después, el capitán admitió el daño que había sufrido el barco al ser preguntado por un oficial de los guardacostas, pero dijo que un remolcador era todo lo que se necesitaba. Los abogados buscan al menos dos millones de dólares de compensación por pasajero y planean solicitar 590 millones de dólares por daños punitivos.
De otra parte, Schettino reconoció hoy que "es normal" que tenga que pedir perdón por el accidente que causó la muerte de 30 personas y dejó 2 desaparecidos, pero cree que él es también "víctima de todo este sistema".
En una entrevista que la televisión privada italiana Canale 5 emite hoy, Schettino, a quien la semana pasada la jueza de instrucción le retiró el arresto domiciliario que cumplía desde enero, reconoce que cenó la noche del naufragio del Costa Concordia con la moldava Domnica Cemortan, pero solo como amigos.
"No pensé nunca que pudiera ocurrir algo así, y mucho menos tenía ninguna intención de hacer algo de ese tipo. En el accidente no solo se identifica al barco, a la empresa, sino también a su capitán (...) Por lo tanto, es normal que yo tenga que pedir perdón a todos, precisamente como representante de este sistema", afirma Schettino, en un adelanto de la entrevista que publican los medios italianos.
"Mis condolencias, mi afecto más sincero va a las personas que desafortunadamente ya no están. El daño económico seguramente existe, los daños son por las pérdidas, por las personas que han resultado afectadas en sus afectos y al final, seguramente, por la empresa y el capitán del barco, que además ha sido víctima de todo este sistema", agrega.
El capitán del barco, propiedad de la naviera Costa Cruceros, asegura que ha sentido un gran dolor por la pérdida del buque, aunque reconoce que no es comparable al dolor "inconmensurable" que sufre una madre que pierde a una hija en una tragedia de este tipo.
Ante las especulaciones sobre la relación que mantenía con la joven moldava con la que cenó la noche del 13 de enero, Schettino comenta que es normal que haya habido rumores porque ella es una "persona sociable, simpática y un poco amiga de todos".
Y ante la pregunta sobre si ella se encontraba en el puente de mando cuando el barco chocó con las rocas, el capitán del Costa Concordia, cuyo casco permanece aún encallado frente a la isla de Giglio (centro de Italia), asegura que la joven moldava estaba esperando fuera a que le encontraran un camarote, pues no había podido comprar un pasaje en Rusia.
Schettino está acusado de homicidio culposo múltiple, abandono de la nave, naufragio y de no haber informado inmediatamente a las autoridades portuarias de la colisión contra un escollo que provocó el naufragio del buque, en el que perecieron un español y dos peruanos.
Sobre esta última acusación, el capitán del barco asegura que no se arrepiente de no haber dado la señal de alarma enseguida porque habría sido "una imprudencia" y que prefirió maniobrar para evitar que el Costa Concordia se hundiera por completo y se produjeran daños a los botes salvavidas.
El hecho de que Schettino haya podido cobrar unos 50 mil euros por esta entrevista a uno de los canales de televisión de Mediaset, el grupo audiovisual del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, generó hoy un gran revuelo en internet, lo que obligó al presentador del programa en el que se emite a desmentirlo.
Las sospechas las levantó la semana pasada uno de los abogados de Schettino al explicar a una periodista que cobraría solo si se mantenía la exclusividad de la entrevista, tras la que el capitán está dispuesto a hablar con el resto de medios de comunicación.