Isabel II abre un nuevo capítulo en las relaciones con Irlanda
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Reino Unido y la república de Irlanda son vecinos y hablan la misma lengua. Unos seis millones de británicos tienen sus raíces en Irlanda. Y miles de irlandeses han nacido en Reino Unido. Pero a pesar de todo la visita de Isabel II es excepcional.
Dublín, Irlanda.- La anhelada disculpa no llegó. Pero durante su visita a Irlanda, la reina Isabel II ha encontrado su propio camino para expresar su pesar por el centenario conflicto entre Reino Unido e Irlanda. La monarca británica tuvo gestos que hace algunos años habrían sido impensables: homenajeó a los luchadores por la libertad y visitó lugares en los que antes los británicos se enfrentaban a tiros con los irlandeses. Además, habló en gaélico y vistió el tradicional color verde y el símbolo del trébol.
Los signos positivos también llegaron desde el lado irlandés. Políticos y comentaristas coincidieron al apuntar que se ha abierto un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales. Casi parece que entre los dos países vecinos reina la normalidad. Pero sólo casi.
Reino Unido y la república de Irlanda son vecinos y hablan la misma lengua. Unos seis millones de británicos tienen sus raíces en Irlanda. Y miles de irlandeses han nacido en Reino Unido. Pero a pesar de todo la visita de Isabel II es excepcional.
La reina visitó la isla en medio de un verdadero cinturón de seguridad, con la presencia de más de 6,000 policías y también acompañada por las amenazas de bomba. Los ciudadanos apenas pudieron ver a la monarca y solamente unos centenares de personas se manifestaron en su contra, aunque se hicieron oír.
Y es que, en pleno corazón de Europa, sigue existiendo un conflicto que aun cuesta vidas, a pesar de los enormes avances en el proceso de paz. El pasado abril murió un joven policía en Irlanda del Norte a causa de la explosión de una bomba adosada a su vehículo. Después de que el Ejército Republicano Irlandés (IRA) dejase las armas en 2005, algunas células escindidas continúan protagonizando actos terroristas y no pasa una semana sin que en alguna parte de la isla se descubran armamento o explosivos.
Los orígenes del conflicto se remontan a los siglos de dominio de los británicos sobre los irlandes. En los años 20 del siglo pasado, el sur se independizó y se convirtió en una república. Pero Irlanda del Norte sigue formado parte de Reino Unido y desde entonces los protestantes pro británicos y los católicos pro irlandeses continúan enfrentándose, aunque desde hace tiempo ya no lo hacen en luchas callejeras.
"Desde la perspectiva histórica podemos ver algunas cosas que ahora todos desearíamos que hubieran pasado de otra forma o que no hubieran sucedido", dijo la reina durante el único discurso de su visita, en una comida de estado en el Castillo de Dublín, el mismo lugar donde vivieron los nobles británicos antes de la independencia. "Les transmito mi más sincero recuerdo y compasión a todos los que sufrieron las consecuencias de nuestro difícil pasado", agregó.
Pero la monarca miró sobre todo al futuro. "Tenemos mucho que celebrar juntos: (...) los valores compartidos, los lazos económicos, sociales y culturales nos convierten en mucho más que vecinos, en amigos y en socios con los mismos derechos".
La presidenta irlandesa, Mary McAleese, apenas podía ocultar su entusiasmo ante la histórica visita de la reina. Las dos mujeres parecían enterderse bien. "Esta visita es el punto álgido del proceso de paz", dijo McAleese. "Es la muestra de que no podemos volver atrás y de que nos hemos decidido para cambiar el futuro".