Polémica por serie TV sobre JFK

Internacional
/ 24 febrero 2010

Nueva York, EU.- Es una historia familiar que ningún guionista podría haber imaginado más interesante. Se trata de una familia rica y guapa, que llega a lo más alto y sufre reveses. Entran en juego la suerte y la desdicha, el alcohol y la religión, el glamour y la muerte, el poder y el sexo (mucho poder y mucho sexo). Los Kennedy fascinaron en Estados Unidos y en todo el mundo durante las últimas siete décadas, pero también turbaron, impresionaron o hirieron susceptibilidades.

Y a pesar de que todavía no se ha rodado ni un sólo minuto la izquierda ya habla de un difamación de la gran familia.

Ha pasado ya más de medio siglo desde que Estados Unidos y todo el mundo soñó con una ruputra. Después de Dwight Eisenhower, que tuvo su mérito pero ya era mayor, llegó a la presidencia de Estados Unidos el joven senador John F. Kennedy. Héroe de guerra, tenía un aspecto deslumbrante y llegó a la Casa Blanca como segundo presidente más joven de la historia de Estados Unidos junto con su encantadora esposa Jacqueline. Era una pareja moderna de ensueño, que marcó a toda una generación.

Pero la muerte estuvo siempre presente en la familia. El hermano mayor de John se mató en un bombardero en 1944, un hijo del presidente murió en la Casa Blanca y él mismo fue asesinado en 1963 en Dallas. Todavía hoy cientos de miles de estadounidenses creen que se trató de una conspiración de la mafia, del servicio secreto CIA, de los rusos, de los cubanos o vaya saber quién. Sencillamente no creen que el Apolo estadounidense fuese víctima de un loco, que disparó con un arma barata.

Robert, hermano menor de John, fue asesiando en Los Angeles en 1968. Su esposa Jackie murió en 1994, con 64 años. Su hijo John se estrelló con su esposa cuando pilotaba un avión privado en 1999. La "maldición de los Kennedy" estuvo en todas las revistas, porque casi ninguno de ellos murió de viejo en la cama.

Todo esto es mucho material para una serie y más si es rodada por Joel Surnow, apunta echando pestes la izquierda. Surnow es un director conservador. Es el artífice de la exitosa serie "24", en la que el agente antiterrorista al que da vida Kiefer Sutherland recurre a la tortura como método legítimo.

"Esto es un atentado fílmico", asegura el realizador Robert Greenwald, que afirma haber leído el guión de la serie que se prepara. Será una "telenovela barata".

El diario "The New York Times" recuerda sin embargo que también Greenwald ha rodado cintas políticas y también los presidentes conservadores como Roland Reagan y George W. Bush tuvieron que soportar duras críticas en imágenes. Pero el historiador David Nasaw también se quejó señalando que si los guionistas tuviesen conciencia, deberían cambiar los nombres de los personajes. "Todo esto no tiene que ver con los Kennedy tal como yo los conozco".

Y es que los escándalos siempre acompañaron a los Kennedy. El patriarca Joseph hizo parte de su fortuna con alcohol de contrabando y con ello se compró el puesto de embajador en Londres. Allí se jugó el favor de los británicos por preferir esperar a ver quien gana tras el ataque de Alemania.

Su hijo John fue un héroe de guerra por salvar a los marineros del torpedo que naufragó, y que no se hubiese hundido si no fuese porque no vio al destructor japonés.

El presidente pidió que le trajeran una caja de puros cubanos antes de imponer el embargo a Cuba y legendarias son sus aventuras con otras mujeres. Marylin Monroe fue su trofeo más conocido. Su hermano Edward se estrelló con el coche cuando había bebido demasiado y huyó del lugar. Una mujer murió en ese accidente.

Los críticos encontaron además errores de bulto en el guión, pues se deja interpertar que la idea del muro de Berlín fue de JFK. Theodore Sorenser, el que fuera una de los más estrechos consejeros de Kennedy, dijo a "The New York Times": "Cada conversación en la que supuestamente estuve, nunca tuvo lugar".

Surnow pide paciencia señalando que todavía no se ha rodado un segundo de la serie. Sin embargo, el realizador es uno de los enemigos favoritos de la izquierda, sobre todo desde que puso la pegatina en su coche en la que se lee: "Las guerras nunca solucionaron problemas, aparte de la esclavitud, el fascismo, el nazismo y el comunismo".

DPA (Deutsche Presse-Agentur) es la principal agencia de noticias de Alemania y una de las más importantes del mundo, ofrece noticias diarias en texto, fotografía, video, infografías, aplicaciones para webs y portales móviles.

Selección de los editores