Obama propondrá un gran plan de infraestructuras para impulsar el empleo
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El presidente destinará 38,800 millones en seis años para reformar la red de transportes, mejorar los aeropuertos e introducir la alta velocidad ferroviaria
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciará hoy un plan para reformar las infraestructuras del país con el objetivo de ayudar a la creación de empleo y atajar el grave deterioro del mercado laboral de la primera potencia mundial. Según ha adelantado Reuters, este plan contará con una dotación inicial de 50.000 millones de dólares (38,800 millones de euros) y se prolongará durante los próximos seis años para mejorar la red de carreteras, los aeropuertos y poner en marcha el tren de alta velocidad.
Hoy se celebra en Estados Unidos el Día del Trabajo (Labor Day), pero con cerca de 15 millones de desempleados y una tasa de paro del 9,6%, Obama tiene poco que festejar. Para hacer frente a este deterioro, que a su vez supone una de las claves para evitar el riesgo de una recaída en la recesión de la economía del país, la Casa Blanca ha fijado su atención en la inversión en infraestructuras, que tienen una utilización intensiva de mano de obra.
En cuanto a su financiación, obligado como está por la necesidad de tener el déficit bajo control, el presidente propondrá la puesta en marcha de un Banco de Infraestructuras para incentivar que las obras se paguen entre el capital público y el privado, aunque esta primera partida de 38.800 millones correrá a cargo del erario público. La Administración demócrata quiere nuevas ideas para estimular la economía, adicionales al minipaquete de incentivos diseñado para ayudar a la pequeña y mediana empresa, iniciativa bloqueada en el Congreso tras meses de negociación.
Esta previsto que Obama confirme el plan en el discurso que hoy dará sobre economía en Milwaukee (Estado de Wisconsin). La fiesta del Día del Trabajo marca el inicio informal de la campaña para las elecciones legislativas de noviembre . Las encuestas auguran una caída en voto de los demócratas, lo que dificultaría que sus decisiones salgan adelante. Por este motivo, Obama está centrando esfuerzos en convencer a los votantes de que las políticas de su partido son válidas para sacar al país de la peor crisis que ha sufrido EU desde la Gran Depresión en 1930.