Elogia León XIV a San Marino como un modelo de libertad y bien común
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Poniendo como ejemplo el microestado, el papa sostuvo que las pequeñas comunidades políticas pueden ofrecer lecciones de servicio público y cohesión social
SAN MARINO- El papa elogió el sábado a la diminuta República de San Marino como un modelo de libertad política y responsabilidad cívica, y alabó sus tradiciones republicanas centenarias al tiempo que advirtió contra los sistemas políticos y económicos que sitúan el poder por encima de la persona humana.
En su discurso ante las autoridades locales durante una visita de un día a la república más antigua del mundo que aún perdura, León XIV reflexionó sobre el legado de los santos Marino y León, a quienes atribuyó el mérito de haber contribuido a crear una sociedad arraigada en la libertad, el respeto mutuo y la comunidad.
El pontífice señaló que ambos santos tradujeron el mensaje cristiano en “una nueva comunidad y un modelo político, fuertemente caracterizado por los principios cristianos de libertad, respeto mutuo y comunión”, un legado que, según afirmó, sigue dando forma a la república en la actualidad.
Los orígenes de San Marino, una nación de unos 35 mil habitantes que está completamente rodeada por Italia, se remontan al siglo IV. Está gobernada por un parlamento de 60 miembros que elige a dos capitanes regentes cada seis meses para que ejerzan conjuntamente como jefes de Estado, un mecanismo de reparto de poder concebido para evitar la concentración de autoridad.
Poniendo como ejemplo el microestado, el papa sostuvo que las pequeñas comunidades políticas pueden ofrecer lecciones de servicio público y cohesión social en un momento de creciente división y desconfianza.
León es el tercer papa que visita San Marino, después de que san Juan Pablo II lo hiciera en 1982 y Benedicto XVI en 2011.
El pontífice estadounidense elogió una sociedad “construida sobre el respeto a la propia libertad y a la de los demás y, sobre todo, sobre el respeto a la sagrada voluntad de Dios”.
Advirtió que las sociedades modernas afrontan crecientes amenazas derivadas de la violencia, la fragmentación social y las ideologías que anteponen el interés propio al bien común.
“Vivimos en un mundo herido por muchos conflictos”, manifestó citando el aumento de la violencia, el aislamiento y el miedo a los demás. Instó a los cristianos a responder mediante el perdón, la solidaridad y la preocupación por los vulnerables.
León describió también a San Marino como un “laboratorio de buena política” y pidió que la vida pública defienda la dignidad de toda persona humana “desde la concepción hasta la muerte natural”, un lenguaje que suelen utilizar los funcionarios vaticanos y líderes católicos al referirse a la oposición de la Iglesia al aborto y la eutanasia.
En 2021, los votantes de San Marino aprobaron en referéndum la legalización del aborto durante las primeras 12 semanas de gestación, revocando una prohibición vigente desde hacía décadas. La consulta representó un cambio significativo en la ley y en la política pública de un país con profundas raíces católicas.
Aunque León no abordó directamente el referéndum, recalcó en repetidas ocasiones la necesidad de que los sistemas políticos, sociales y económicos sitúen la dignidad humana en el centro. Advirtió contra modelos que se presentan como liberadores, pero que en última instancia no logran servir a la persona humana ni al bien común.
El papa también elogió a pequeñas comunidades de la región de San Marino-Montefeltro que han respondido a la despoblación y a la pérdida de servicios mediante el apoyo mutuo y la cooperación.