Fotogalería: Damnificados, albergues y donaciones; Colombia sobrevive entre el apoyo
Colombia decreta duelo nacional y situación de desastre por un año tras mortal sismo que suma más de 200 muertos y miles de damnificados
Hasta hoy 12 de agosto, las víctimas tras el terremoto ocurrido en Colombia contabilizan al menos 202 personas fallecidas y 2 mil 595 heridos, además de las personas desaparecidas, esto de acuerdo con las cifras proporcionadas por el presidente Abelardo de la Espriella y el Instituto Nacional de Medicina Legal.
El presidente ha declarado tres días de duelo nacional y una situación de desastre por un año, con el objetivo de agilizar la respuesta y la asistencia económica.
Millas de personas permanecen en refugios temporales después de que sus viviendas resulten dañadas o destruidas. Mientras tanto, las autoridades han habilitado estadios, escuelas y otros edificios públicos donde se continúa recibiendo a los afectados.
En Pereira, algunas personas se instalaron en un albergue ubicado en un parque con carpas. Donde personas como Edith Penagos, de 48 años, llegaron al lugar con su hijo adolescente después de que su apartamento resultó dañado.
En Cali, pacientes de una clínica que resultaron colapsados tras el terremoto fueron evacuados y trasladadas a camas instaladas en el gimnasio de una escuela cercana para continuar con su atención.
La ayuda internacional comenzó a llegar a las zonas afectadas, donde Estados Unidos destinó 15,5 millones de dólares para refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluaciones de daños. El Salvador envió dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda humanitaria, mientras que México anunció el envío de rescatistas, personal sanitario, suministros médicos y otros equipos.
En distintas ciudades también se organizan centros de acopio; en las que voluntarios clasifican ayuda para las personas afectadas y ciudadanos, que se destacan por kits de aseo, agua, alimentos y otros suministros a los puntos establecidos. Las autoridades continúan solicitando donaciones urgentes de cascos, guantes de construcción y gafas de seguridad.
En Cali , voluntarios repartieron agua, bebidas con electrolitos y sándwiches entre las personas que participaban en las labores de rescate.