Nawaf Salam, primer ministro de Líbano, visita una aldea arrasada mientras inicia la retirada de Israel
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La guerra dejó más de 4 mil muertos y desplazó a otros 1.2 millones de personas
BEIRUT- El primer ministro de Líbano visitó el miércoles una aldea arrasada en el sur del país mientras comenzaba la implementación de un acuerdo entre Líbano e Israel negociado por Washington, tras meses de guerra entre Israel y Hezbollah, respaldado por Irán.
La guerra más reciente comenzó el 2 de marzo, cuando el grupo político y militar libanés disparó cohetes hacia Israel después de los ataques de febrero de Estados Unidos e Israel que desencadenaron la guerra de Irán. Israel respondió con una campaña aérea y una invasión terrestre en Líbano que dejó más de 4 mil muertos y desplazó a otros 1.2 millones de personas.
Las dos partes, que técnicamente siguen en estado de guerra casi 80 años después de la creación de Israel, iniciaron inusuales conversaciones directas impulsadas por Washington.
Llegaron a un acuerdo a finales de junio que establece un plan para el despliegue de fuerzas militares libanesas en zonas del sur de Líbano donde Hezbollah tenía presencia e influencia militar, y la retirada de las fuerzas israelíes, mientras se desarma al grupo.
Hezbollah ha rechazado las conversaciones y los llamados al desarme.
El gobierno libanés promete reconstruir y tomar el control
La visita de Nawaf Salam a Zawtar Al Gharbieh se produjo al día siguiente de la histórica reunión en la Casa Blanca del presidente libanés, Joseph Aoun, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien hizo un anuncio sorpresa de que permitiría que las aerolíneas estadounidenses reanuden los vuelos directos a Líbano por primera vez en más de 40 años.
Salam, acompañado por el ministro de Defensa de Líbano y altos mandos militares, izó una bandera libanesa cerca de un edificio destruido en la localidad, y prometió que el gobierno comenzará a reconstruir las viviendas y la infraestructura derribadas.
“Hemos insistido desde el principio en que nuestro objetivo es la retirada israelí completa de todo nuestro territorio”, afirmó. “Lo que estamos viendo hoy es apenas el comienzo, pero seguimos decididos y firmes, y continuaremos movilizando todos los esfuerzos políticos y diplomáticos para asegurar una retirada total de todo el territorio libanés”.
El ejército no permitió de inmediato la entrada de civiles mientras se despejaban municiones sin explotar. Los residentes intentaron abrirse paso en un desesperado intento por entrar en la aldea y revisar sus hogares y propiedades.
Algunos expresaron frustración, restando importancia al despliegue del ejército.
“El primer ministro debería haber informado a la gente de que iba a Zawtar y debería haber llevado con él a la gente, que lleva esperando los dos últimos días”, dijo Zaynab Ismail, una vecina.
La implementación del acuerdo comienza con “zonas piloto”
Líbano e Israel acordaron establecer dos “zonas piloto” en una serie de aldeas del sur de Líbano donde el ejército israelí debe ceder el control al ejército libanés después de despejar las zonas de cualquier presencia de Hezbollah.
Israel no ha ocupado ninguna de las zonas recién asignadas en el conflicto más reciente, aunque las ha atacado y ha realizado operaciones terrestres. El ejército libanés tiene una presencia limitada allí.
Trump, en su reunión con Aoun, no habló mucho sobre las “zonas piloto” que iniciaban la fase de implementación, pero se comprometió a apoyar al Líbano sin dar detalles.
Aoun y el gobierno libanés han instado a la comunidad internacional a invertir en el país mediterráneo y en su ejército para ayudar a reconstruir su infraestructura y su capacidad militar.
Líderes políticos libaneses criticaron al grupo por arrastrar al país a otra guerra, pero también condenaron a Israel por sus bombardeos generalizados y su invasión terrestre.
Por su parte, Hezbollah ha condenado al gobierno por mantener conversaciones directas con Israel y rechazó el acuerdo, aunque no ha intentado sabotearlo por medios militares. Su dirigencia cree que no se puede presionar a Israel para que retire sus tropas únicamente por vías diplomáticas, y que Líbano carece de la influencia que aporta su aliado clave, Irán, en las negociaciones.