Pastor anuncia “el fin del mundo”, pide a fieles deshacerse de bienes y desaparece

Internacional
/ 2 febrero 2021

Los miembros de la Iglesia Cristian Berea de Barranquilla, Colombia creían que el mundo terminaría en 2021

El pastor Gabriel Alberto Ferrer Ruíz “desapareció” después de cobrar el dinero que los fieles reunieron para “el fin del mundo”. Según las declaraciones del religioso, el 28 de enero de 2021 Jesucristo volvería a la Tierra para llevarse “a todos sus creyentes al paraíso”. El desapego material y enclaustramiento eran algunas de las formas de llegar puros y libres de pecados a este momento.

La fe mueve montañas, pero cuando las creencias de los demás son manipuladas por personas que solo buscan obtener un beneficio personal o material a costa de la espiritualidad, suelen presentarse historias como la que ahora protagoniza el pastor Gabriel Alberto Ferrer Ruíz.

Este, según sus interpretaciones divinas, predijo que el mundo terminaría a inicios de 2021 y por ello “quienes quisieran recibir a Cristo tenían que enclaustrarse en sus hogares, dejar sus trabajos, ocupaciones, desapegarse de sus bienes materiales y alejarse de la ambición y lujuria porque de lo contrario no podrían recibir al salvador“.

El dinero que se recibiera de las ventas de dichos bienes tenía que ser donado a la iglesia, en la cual Ferrer Ruiz se encargaría de administrar lo recaudado para una buena causa. Sin embargo el también docente en literatura de la Universidad del Atlántico desapareció con el dinero después de que no ocurrió nada en la fecha señalada.

Según fuentes cercanas a la iglesia, Ferrer y la comunidad, este sujeto comenzó a involucrarse al cristianismo después de que su pareja se convirtiera a esta religión. Más tarde ambos crearon la  Iglesia Berea, en Barranquilla.

Momentos antes de la desaparición

Tras el encierro para esperar “la llegada del Mesías”, los familiares y amigos de la comunidad religiosa temieron que se realizara un suicidio colectivo por lo que alertaron a las autoridades sobre lo que estaba sucediendo.

A través de YouTube. Ferrer afirmó que “los suicidas se van al infierno” y destacó que “su iglesia era el templo del Espíritu Santo de Dios”.

“No se equivoquen. No somos suicidas. Estamos llenos de vida porque creemos que la vida le pertenece al Señor”, comunicó en redes sociales.

Después de aparecer en este video, Ferrer desapareció y a ello se sumó la demanda de los creyentes que comprobaron que, contrario a lo que creían, el mundo no había colapsado el 28 de enero.

Según algunas declaraciones, Ferrer especificó que sus palabras habían sido mal interpretadas por sus seguidores, lo cual causó un fuerte impacto en su comunidad porque, de acuerdo con lo relatado por los pobladores, “los creyentes parecían no reaccionar a pesar de lo que se esperaba fuera una gran decepción“.

Pese a que para algunos resulta lógico que este pastor se dio a la fuga con el dinero recaudado, el alcalde de Sabanalarga, Jorge Luis Manotas, informó que muchos de los creyentes trataron de contactarlo sin éxito.

Otras personas cercanas a Ferrer aseguran que este padece desórdenes mentales que surgieron a raíz de la muerte de su hija a causa de un cáncer. Los afectados solicitaron a la Fiscalía General que se presentara en el lugar e investigara el caso para poder llegar a una resolución.