Revela informe de RSF que Trump se está convirtiendo en uno de los peores depredadores de la prensa
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De acuerdo a Reporteros Sin Fronteras, a año del segundo mandato del mandatario estadounidense este es cada vez más represivo
En texto titulado “One year into Trump’s second term: increasingly repressive US president on track to join ranks of world’s worst press freedom predators” publicado en el sitio web de RSF, precisa que después de el republicano consiguiera ganar la reelección en 2024, “Donald Trump prometió ser un dictador desde el primer día”.
“En lo que respecta a la libertad de prensa, ha cumplido su palabra, ampliando la guerra contra los medios que inició durante su primera campaña presidencial, con graves ataques al acceso a información fiable en todo el mundo”, prosigue Reporteros Sin Fronteras.
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Lo anterior es parte de un informe publicado esta semana en el que esta organización no gubernamental internacional cuyo propósito es defender la libertad de prensa en el mundo hizo análisis del primer año de segundo mandato.
RSF alerta “sobre el riesgo de que Donald Trump caiga al nivel de los regímenes autoritarios”, derivado de los ataques de su Administración en contra los medios de comunicación.
En opinión de Clayton Weimers, quien es el director ejecutivo de la oficina de la ONG para Norteamérica “el presidente de Estados Unidos libra una guerra total contra la libertad de prensa y el periodismo”; Weimers prosigue afirmando que “Donald Trump es un depredador de la libertad de prensa”.
ATAQUES DEL GOBIERNO DE TRUMP A LOS MEDIOS
RSF apunta que tras realizar una cronología de los ataques de la administración del mandatario republicano en contra de los medios de comunicación durante el último año se corre el riesgo alcanzar los “niveles propios de regímenes autoritarios”.
Si bien, la animadversión de Trump hacia los medios de comunicación es anterior a su regreso a la Casa Blanca en 2025; durante los últimos 10 años, ha acusado tanto los periodistas como a los medios con los que discrepa de ser “el enemigo del pueblo” y promotores de difundir “noticias falsas”.
“La guerra de Donald Trump contra la libertad de prensa tiene consecuencias dramáticas para la democracia estadounidense y para el acceso a una información fiable en el mundo entero”, explica Weimers quien considera que “hay que detenerla”.
Por su parte, RSF acentúa que “Trump ha acompañado su historial de retórica violenta con una serie de acciones concretas que han dañado gravemente la libertad de prensa en Estados Unidos y en todo el mundo”.
Un ejemplo de esta hostilidad por parte del presidente estadounidense se ve reflejada en sus acciones impulsadas el año pasado cuando decidió censurar “datos gubernamentales, desmantelado los medios públicos estadounidenses, instrumentalizado agencias gubernamentales independientes para castigar a los medios que critican sus acciones, suspendido la financiación de ayudas a la libertad de prensa a nivel internacional, demandado a medios desfavorecidos, ejercido presión para colocar a aliados al frente de otros, entre muchas otras medidas”, detalla RSF.
“Estas acciones evocan las medidas contra la prensa de los dictadores más implacables”, afirma Reporteros Sin Fronteras.
Siendo así, que tomando en cuenta lo anterior, el director ejecutivo de la oficina de la ONG para Norteamérica indicó que “es fácil que los ataques individuales de Donald Trump contra nuestra libertad de prensa se diluyan en el constante vaivén del ciclo informativo. Pero si se consideran en conjunto, una conclusión es inevitable: el presidente de Estados Unidos está librando una guerra total contra la libertad de prensa y el periodismo”.
Weimers añade que “Trump es un depredador de la libertad de prensa. Cualquier cobertura, periodista o medio que le desagrade se convierte en un objetivo, y no solo mediante amenazas vacías. Él y su administración han hecho todo lo posible por castigar, investigar, dañar, desfinanciar y denigrar a los medios de comunicación independientes”, por lo que concluye Weimers “la guerra de Trump contra la libertad de prensa tiene consecuencias dramáticas para la democracia estadounidense y para la información fiable en todo el mundo, y debe detenerse”.
El último incidente de represión contra los periodistas estadounidenses ocurrió en Minnesota.
En un comunicado publicado por Reporteros Sin Fronteras, describe como tanto los agentes como funcionarios federales están atacando a los periodistas en el estado de Minnesota que están cubriendo las protestas en contra de la ofensiva migratoria por parte del gobierno de Trump.
El pasado 17 de enero, el fotógrafo independiente John Abernathy quien estaba documentando una protesta que se llevaba acabo frente al Edificio Federal Whipple en Minneapolis en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); en respuesta, los agentes federales decidieron replegar a los manifestantes y derribaron de forma muy violenta a Abernathy, al que le rociaron con gas pimienta antes de detenerlo, detalla RSF.
Tras esta acción represiva Abernathy se convirtió en el sexto periodista que ha sido atacado ferozmente por las fuerzas del orden, Los otros, son Whitney Wild de CNN, Jalyssa Dugrot de Mintpress News, JT Cestkowski y Jon Farina de Status Coup y KingDemetrius Pendleton de Listen Media.
“El periodismo no es un delito, pero la administración Trump sigue tratándolo como si lo fuera. Se ha desarrollado un patrón ya demasiado familiar: se producen protestas masivas contra las acciones de este gobierno y los agentes federales actúan de manera violenta e ilegal contra la prensa que las documenta”, señala Weimers quien concluye diciendo que “la frecuencia e intensidad de los ataques del ICE y de otros agentes federales contra los medios de comunicación son demasiado consistentes como para ser otra cosa que una política. Este giro dramático del Departamento de Justicia de los Estados Unidos señala una nueva y peligrosa dirección para el gobierno: un mayor desprecio por la Primera Enmienda y una señal preocupante para la democracia estadounidense”.
Con información de Reporteros Sin Fronteras y la Agencia de Noticias EFE.