Un nuevo bloqueo de EU está sofocando a Cuba
Un análisis de los movimientos de barcos muestra que el gobierno de Trump está consiguiendo aislar a la isla en uno de sus momentos más vulnerables
Por: Jack Nicas and Christiaan Triebert
Cuba se enfrenta al primer bloqueo efectivo de Estados Unidos desde la Crisis de los Misiles y se está quedando rápidamente sin combustible, lo que empuja a la nación hacia una crisis humanitaria y a su gobierno al borde del colapso, según un análisis de The New York Times de datos de transporte marítimo e imágenes de satélite.
Desde hace meses, los buques petroleros cubanos apenas han abandonado las costas de la isla. Los aliados ricos en petróleo han interrumpido los envíos o se han negado a acudir al rescate. El ejército estadounidense ha incautado barcos que apoyaban a Cuba. Y en los últimos días, los barcos que surcan el mar Caribe en busca de combustible para la isla se han quedado vacíos o han sido interceptados por las autoridades estadounidenses.
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La semana pasada, un petrolero vinculado a Cuba quemó combustible durante cinco días para llegar al puerto de Curazao, pero luego partió sin carga, según datos de navegación e imágenes de satélite. Tres días después, los guardacostas estadounidenses interceptaron un petrolero lleno de combustóleo colombiano en ruta hacia Cuba que se había acercado a menos de 112 kilómetros de la isla, según mostraron los datos.
Aunque el presidente Donald Trump ha prometido detener cualquier envío de petróleo a Cuba, el gobierno de Estados Unidos se ha abstenido de calificar su política como un bloqueo.
Pero funciona como tal.
El mes pasado, Trump firmó una orden ejecutiva en la que amenazaba con imponer aranceles a los países que suministraran petróleo a Cuba. Eso ha conseguido asustar a otras naciones, como México, para que se mantengan al margen a pesar de su deseo de ayudar a Cuba.
Al mismo tiempo, la mayor presencia militar estadounidense en el Caribe en décadas vigila las aguas que rodean la isla. Dicha presencia militar está recién salida de su labor de bloqueo de los envíos de petróleo hacia y desde Venezuela antes de la captura por Estados Unidos del líder del país, Nicolás Maduro, el mes pasado.
Y, según un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato para tratar cuestiones operativas, la intercepción por la Guardia Costera del petrolero que se dirigía a Cuba la semana pasada formaba parte de un bloqueo que el gobierno de Trump aún no ha anunciado.
“Entre nosotros, observadores de Cuba desde hace mucho tiempo, siempre nos hemos resistido a que la gente utilice la palabra bloqueo”, dijo Fulton Armstrong, exanalista principal para América Latina de la Agencia Central de Inteligencia, quien estudia Cuba desde 1984. “Pero efectivamente se trata de un bloqueo”.
La Casa Blanca declinó hacer comentarios. Una portavoz del gobierno cubano no respondió a una solicitud de comentarios.
Naciones Unidas ha criticado la política estadounidense por considerarla una violación del derecho internacional que ha agravado el sufrimiento de los casi 11 millones de habitantes de Cuba. También parece tener en vilo al gobierno comunista de la isla.
“Desde la crisis de los misiles cubanos, este es el mayor paso”, dijo Armstrong, en referencia a la confrontación de 13 días de 1962, cuando la marina estadounidense cercó Cuba. “Y los cubanos tendrán que tomar la decisión de rendirse o no”.
El gobierno estadounidense denominó su política de 1962 “cuarentena” para evitar utilizar la palabra “bloqueo”, que legalmente podría interpretarse como un acto de guerra. El gobierno de Trump también ha evitado utilizar la palabra “bloqueo”.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha dicho que está abierto a negociar con Washington, al tiempo que ha prometido encontrar formas de eludir el bloqueo. “Estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible”, declaró a los periodistas este mes. “Tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”.
Para saber si seguía llegando combustible a la isla, el Times realizó entrevistas y analizó imágenes de satélite, registros portuarios y datos emitidos desde una serie de barcos conectados con Cuba.
El análisis demostró que el tráfico de petroleros hacia y desde la isla casi había cesado. Sin embargo, también mostró que varios barcos parecían aventurarse en busca de combustible. Todos se vieron obstaculizados por las políticas de Trump.
EL OCEAN MARINER
El 29 de enero, Trump declaró una emergencia nacional, al afirmar que Cuba es un semillero de espías y terroristas, y amenazó con imponer aranceles a cualquier nación que suministre productos petrolíferos a la isla.
Ese mismo día, un petrolero llamado Ocean Mariner atracó en un puerto de Barranquilla, Colombia, según los datos difundidos por el barco y las imágenes de satélite. Cargó 84.579 barriles de combustóleo, según Kpler, una empresa de datos de transporte marítimo.
El Ocean Mariner ha sido un transportista regular de petróleo a Cuba, e incluso entregó el último cargamento a la isla, procedente de México, el 9 de enero. Pero cuando salió de Colombia, anunció que su destino era República Dominicana.
Doce días después, el 10 de febrero, cambió de rumbo hacia Cuba.
El 11 de febrero, a solo 106 kilómetros de Cuba, el Ocean Mariner giró en U de manera brusca, según los datos de Kpler. Parecía haberse dado cuenta de que lo perseguían.
Al día siguiente, un barco de la Guardia Costera de Estados Unidos se acercó al petrolero, según los datos del barco. La tripulación de la Guardia Costera preguntó al Ocean Mariner adónde se dirigía, y el petrolero informó de que se dirigía a República Dominicana, a pesar de estar muy desviado de su rumbo, según un funcionario estadounidense que fue informado del episodio.
La Guardia Costera navegó entonces junto al Ocean Mariner durante casi dos días, y lo escoltó hasta aguas dominicanas, según muestran los datos. El barco permaneció allí, lleno de combustible, durante varios días.
El jueves, un buque de la Guardia Costera volvió a escoltar al Ocean Mariner, esta vez hacia el norte, en dirección a las Bahamas, que el Ocean Mariner difundió como su destino.
A finales del año pasado, cuando buques estadounidenses incautaban petroleros venezolanos, esos buques también llevaban su petróleo a las Bahamas.
AISLAMIENTO CRECIENTE
En Cuba, la gente lucha contra los apagones frecuentes, la escasez de gasolina y gas de cocina, y la disminución del suministro de gasóleo que alimenta las bombas de agua del país. La basura se acumula, los precios de los alimentos se disparan, las escuelas cancelan las clases y los hospitales suspenden las operaciones.
Todavía llega ayuda humanitaria al país, incluso de Estados Unidos. El gobierno estadounidense dijo este mes que enviaría 6 millones de dólares en ayuda a Cuba, incluidos alimentos envasados, a través de la Iglesia Católica.
Aun así, el embargo estadounidense sobre Cuba ha complicado profundamente la vida de sus residentes durante más de seis décadas, y ahora el bloqueo de los petroleros está sumiendo a la isla en uno de sus momentos más oscuros.
Jorge Piñón, exejecutivo petrolero que dirige un equipo de la Universidad de Texas en Austin que monitorea el petróleo de Cuba, dijo que el equipo calcula que las reservas de combustible del país podrían agotarse a mediados de marzo, lo que desencadenaría un malestar social que podría amenazar al gobierno. Casi toda la energía de Cuba depende del petróleo y sus derivados.
Y parece que a Cuba le quedan pocos salvavidas.
Su proveedor antaño dominante, Venezuela, está ahora efectivamente controlado por Estados Unidos. Rusia prometió enviar petróleo recientemente, pero sus barcos no aparecen por ninguna parte. Y otros países exportadores de petróleo amigos de Cuba se mantienen al margen, dijo Piñón, entre ellos Brasil, Angola y Argelia. “Todos estos países tienen sus propios problemas”, dijo. “¿Por qué enemistarse con la Casa Blanca?”.
Después de que Washington tomó el control del petróleo de Venezuela, México quedó como principal proveedor de Cuba. Pero después de que Trump amenazó con imponer aranceles, el gobierno mexicano suspendió sus envíos. México depende económicamente de Estados Unidos y está inmerso en negociaciones con Washington sobre un acuerdo comercial a punto de expirar.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha intentado caminar por una línea muy fina, al enviar paquetes de ayuda humanitaria a Cuba, ofrecerse a mediar en las conversaciones y decir: “No se puede ahorcar a un pueblo así, de esa manera”.
EL GAS EXELERO
El análisis del Times muestra que, a falta de sus proveedores típicos, Cuba ha empezado a buscar en algunos de sus vecinos más pequeños del Caribe.
El 9 de febrero, un petrolero llamado Gas Exelero zarpó de Cuba hacia Curazao. El viaje de cinco días consumió una cantidad significativa de combustible para una nación con escasez, y aun así, todo pareció ser en vano.
El barco atracó en un puerto de Curazao durante nueve horas antes de partir de nuevo. Según los datos del barco sobre su profundidad en el agua —una medida de la cantidad de producto a bordo— parecía partir vacío. Las imágenes por satélite y los datos del barco también mostraron que atracó por el lado que le permitiría repostar para el viaje de vuelta, pero no cargar suministros.
Las autoridades de Curazao no respondieron a las solicitudes de comentarios.
El Gas Exelero zarpó entonces hacia Jamaica, donde permanece anclado cerca del puerto de Kingston desde el 17 de febrero.
El barco es al menos el cuarto buque con vínculos con Cuba que ha anclado cerca del puerto de Kingston desde octubre. No está claro exactamente por qué los barcos se han detenido allí. Los datos y las imágenes de satélite muestran que los barcos no han atracado en el puerto, que linda con la única refinería de petróleo de Jamaica, ni han tomado ningún peso.
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Kamina Johnson Smith, ministra de Asuntos Exteriores de Jamaica, dijo a la prensa la semana pasada que Cuba no había solicitado comprar combustible a Jamaica y que Jamaica no había vendido combustible a Cuba desde hacía al menos una década. Los datos comerciales muestran que, hasta 2023, la mayor exportación de Jamaica a Cuba era petróleo refinado.
Algunos de los barcos han fondeado cerca de Jamaica varias veces al año. Los analistas navieros dijeron que los barcos podrían estar cambiando de tripulación debido a la complicada logística de hacer negocios en Cuba.
Los tripulantes también parecían estar de visita en Jamaica. Una cuenta de Facebook que parecía pertenecer a un hombre filipino que trabaja en uno de los barcos publicó una foto en 2024 de 15 personas en lo que parecía un comedor de la tripulación, a punto de comer lechón, un plato típico tanto en Cuba como en Filipinas.
Todos llevaban camisetas de Jamaica a juego.
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