Expertos creen que se vive la peor crisis diplomática con EU
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Algunos expertos en política exterior consideran una falta de diplomacia por parte del gobierno mexicano y opinan que atraviesa su peor crisis en la relación con Estados Unidos
Internacionalistas destacaron que el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado domingo obedece más a presiones internas que a externas y coincidieron en que el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, no incurre en ninguna injerencia, pues sólo llamó a la cooperación en materia de seguridad.
Incluso, algunos expertos en política exterior consideran una falta de diplomacia por parte del gobierno mexicano y opinan que atraviesa su peor crisis en la relación con Estados Unidos y que puede poner en riesgo las negociaciones del T-MEC.
Leonardo Curzio, analista político e internacionalista, expuso que la respuesta del embajador Johnson es un llamado a volver al pragmatismo en materia de cooperación en seguridad “y me parece que la Presidenta denota un nerviosismo, que, algunos dicen, se ve que algo se rompió en la confianza que tienen efectivamente con el agente diplomático”.
En entrevista con EL UNIVERSAL, expuso que Johnson sólo realizó una declaración en el ámbito de sus funciones de embajador y reiteró la postura de su gobierno respecto al combate al narcotráfico.
”Este nerviosismo de la Presidenta lo conecto con el discurso del domingo donde decidió romper el pragmatismo de la cooperación, de enojarse por los procedimientos jurídicos, es decir, aquí no hay ninguna injerencia, le están pidiendo la extradición... eso no significa injerencia, pero pues lo ha mandado todo al ámbito de la política”.
Dijo que se ha recurrido desde Palacio Nacional a la politización del tema de seguridad, que “creo que es absolutamente inconveniente y a la larga puede ser un búmeran para ella y, finalmente, pues esa inquietud que ella demuestra diciendo ‘vienen por estos y luego por otros’, que se ve que tiene una presión más que externa, una presión interna de primer orden para reaccionar así”.
Curzio descartó que esté en juego la negociación del T-MEC porque van por ámbitos separados, pero insistió en que “no conviene a México una ruptura en la cooperación en materia de seguridad, porque es un mensaje que estaríamos mandando de que México está utilizando un argumento soberanista para impedir un procedimiento jurídico normal, que es la petición de extradición de personas que presuntamente tienen este involucramiento con el crimen organizado”.
La internacionalista y analista política Arlene Ramírez Uresti dijo que la relación entre México y Estados Unidos después del discurso de la presidenta Sheinbaum y el embajador Jonhson pasa por un momento “muy complicado, muy difícil, muy tenso” porque todo es político, siempre lo ha sido con Washington, pero creo que lo que no podemos perder de vista es el riesgo tan grande que se tiene con la negociación del T-MEC, que es mucho más importante que todo lo colateral, como son las extradiciones que está solicitando Estados Unidos.
Consideró que el gobierno de México en lugar de este tipo de discurso donde apela a la soberanía por las acusaciones contra políticos de Morena y su relación con el narco debería optar por la diplomacia, en tener una relación más tersa, con una agenda compartida sobre todo ante el alejamiento que desde 2019 hay con Estados Unidos, donde nuestro gobierno ya no tiene derecho de picaporte.
Expuso que existe una gran tensión política, de golpeteo en la relación bilateral, por una parte, con la negativa de México de acceder a la extradición de políticos de Morena y en Estados Unidos con las elecciones intermedias en puerta, con el presidente Donald Trump que no está dando los resultados que prometió.
Norma Soto, internacionalista y catedrática, dijo que la relación con Estados Unidos siempre ha sido ríspida, pero en este momento y en el contexto que se vive se ha agudizado más, con un discurso presidencial poco diplomático, muy fuerte, agrio, que busca exaltar a la población y que está afectando las negociaciones del T-MEC, del cual depende la economía mexicana.
Las declaraciones de la Presidenta “son un tanto peligrosas” frente a la demanda de EU de que un grupo de políticos de Morena protegieron a narcotraficantes.
Expuso que la respuesta al discurso presidencial del embajador Johnson “fue en un tono suave, tratando de decirle: ‘bueno, es cierto que hay un problema fuerte de narcotráfico y se está tratando de buscar ese mecanismo de cooperación’”.
Se habla de trabajar y de no dividir ni politizar el problema.Pía Taracena, internacionalista y catedrática de la Ibero, dijo que la Presidenta está haciendo un discurso interno para reforzar la idea de no intervención extranjera, pero “creo que al mismo tiempo le está hablando a las comunidades de mexicanos en Estados Unidos, ella que critica la intervención, para criticar a la ultraderecha de ese país de cara a las elecciones intermedias”.