ONU: reconocimiento a pueblos afromexicanos ‘se quedó en el papel’
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En base a cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay más de 2.5 millones de personas se identifican como afromexicanas o afrodescendientes
El Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes de la ONU precisó que el reconocimiento constitucional de los pueblos afromexicanos en México “se quedó en el papel”, al advertir la “profunda brecha” entre los avances legales y la discriminación a la que enfrenta esta población.
Por lo que, en un comunicado exhortaron al gobierno mexicano a que lleve a cabo “reformas estructurales urgentes” dirigidas a “corregir los efectos persistentes del racismo sistémico y las injusticias históricas contra los pueblos Afromexicanos”.
En este sentido, Isabelle Mamadou, quien es la presidenta y relatora del Grupo de Trabajo de Trabajo de expertos sobre Afrodescendientes, se refirió en una declaración al final de su visita oficial al país al “histórico reconocimiento constitucional de los pueblos Afromexicanos no puede quedarse en el papel; ahora debe traducirse en medidas concretas, representación, memoria histórica y un cambio transformador”.
La Agencia de Noticias EFE detalla que las expertas, Catherine Namakula y Mamadou presentaron en una conferencia de prensa sus observaciones preliminares después de realizar una misión del 11 al 20 de mayo en Ciudad de México, así como en los estados de Veracruz, Guerrero y Oaxaca con propósito de hacer una evaluación de la situación actual de los derechos humanos de las personas afrodescendientes.
“Acogemos con satisfacción los avances logrados por México, incluidos la reforma constitucional, una mayor visibilidad estadística y las iniciativas destinadas a promover los derechos de los pueblos Afromexicanos” dijeron las expertas señala el comunicado de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y prosiguen diciendo que “sin embargo, el reconocimiento sin implementación corre el riesgo de convertir un logro histórico en una promesa vacía, afianzandp más la desigualdad en lugar de resolverla”.
En tiempo que duró su visite, EFE señala que las expertas llevaron acabo “reuniones con autoridades, organizaciones civiles, académicos y defensores de derechos humanos, además de recopilar testimonios sobre discriminación racial, exclusión y violencia”.
Tanto Namakula como Mamadou “destacaron que los pueblos Afromexicanos llamaron con insistencia a una nueva relación con el Estado, basada en una participación plena y efectiva, la justicia territorial y el desarrollo”, detalla el comunicado.
En base a sus reuniones, las expertas hacen hincapié en los “desafíos persistentes”, tales como “la discriminación estructural”, así como “la invisibilidad estadística”, además de que existe un “acceso limitado a la justicia y a los servicios básicos”, así también se enfrentan a “la vulnerabilidad ambiental y la subrepresentación en los espacios de toma de decisiones”, describe el comunicado; por lo que manifestaron su “preocupación por la falta de datos desagregados en sectores claves, lo que debilita la formulación de políticas efectivas y perpetúa las desigualdades”.
“Hemos observado que ese reconocimiento se ha quedado en el papel”, aseveró Mamadou, quien en su opinión este reconocimiento constitucional aún no se ve concretado “en medidas concretas, derechos, restauración y memoria histórica”.
El comunicado de Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señala que según las expertas “el perfilamiento racial sigue siendo endémico en el país. El color de piel continúa utilizándose como criterio de sospecha en controles policiales y operativos migratorios, en estaciones de autobuses y aeropuertos”, quienes añaden que “México aún no sabe cuántas personas afrodescendientes desaparecen, migran o acceden a la justicia”.
Teniendo en cuenta la situación, Namakula y Mamadou acentuaron que “se requieren con urgencia cambios estructurales fundamentales. Estos incluyen reformas legales y de políticas públicas que impulsen la justicia reparadora y medidas positivas, la reforma de los planes de estudio educativo, el establecimiento de una institución especializada y el fortalecimiento de los mecanismos existentes para responder eficazmente a las realidades de los Afromexicanos.”
SON VÍCTIMAS DE VIOLENCIA
EFE precisa que Mamadou narró que durante la misión “recibieron denuncias sobre niños obligados a cortarse el cabello afro para ingresar a escuelas, mujeres afrodescendientes víctimas de violencia obstétrica “bajo el estereotipo de que las mujeres negras aguantan mejor el dolor” y personas obligadas a cantar el himno nacional durante controles para demostrar que no son extranjeras”.
“Los afrodescendientes son considerados o vistos como extranjeros en su propio país”, acotó Mamadou.
La presidenta y relatora del Grupo de Trabajo de Expertas de la ONU sobre personas afrodescendientes expresó su preocupación por la invisibilización a la que se enfrenta la población afromexicana así como a la inexistencia de datos oficiales sobre la justicia, migración, asilo y sistemas de detención.
“No hemos encontrado datos oficiales sobre el número de personas afrodescendientes detenidas”, dijo a EFE Mamadou, quien resaltó que debido a esa falta de información no es posible diseñar políticas públicas específicas.
No obstante a que de acuerdo a un comunicado publicado en el sitio web del Gobierno de México el 11 de septiembre de 2025, Adelfo Regino Montes, quien es el director general del INPI, aseveró en en ses entonces que “con la Reforma Constitucional al Artículo 2°, la refundación del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y la implementación de los Planes de Justicia, México efectúa la plena implementación tanto de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas como la Declaración Americana, y coloca al país a la vanguardia en América Latina en el reconocimiento de los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos”
Sin embargo, la relatora indicó a EFE que organizaciones civiles denunciaron que personas haitianas así como migrantes de origen africano son víctimas de “trato discriminatorio, racismo institucional y violencia” en su interacción con autoridades mexicanas.
“Las personas haitianas y las personas de origen africano son sometidas de manera desproporcionada a situaciones de perfilamiento racial”, concluyó Mamadou.
Catherine Namakula, quien es integrante y expresidenta del grupo, indicó a EFE que para poder garantizar los derechos de las personas afrodescendientes en México es necesario emprender medidas de reparación histórica y reformas estructurales.
“Es casi imposible garantizar los derechos de las personas afrodescendientes en México sin reparación”, explicó Namakula a EFE.
Así mismo, Namakula detalló a EFE que muchas comunidades afrodescendientes sufren del abandono estatal y los rezagos en infraestructura básica.
“No hay instalaciones de salud adecuadas, no hay educación adecuada, no hay infraestructura de transporte”, dijo a EFE Namakula, y concluye que “ese tipo de abandono también es otra forma de discriminación”.
Por último, en base a cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay más de 2.5 millones de personas se identifican como afromexicanas o afrodescendientes
Con información de la Agencia de Noticias EFE y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.