SEP pide vigilancia en escuelas de Guerrero
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La dependencia indica que se tiene el reporte de al menos tres secuestros de maestros en municipios de Atoyac de Alvarez y Ciudad Altamirano
Acapulco. El delegado de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en Guerrero, César Quevedo Inzunza, pidió la vigilancia de la Policía Federal y de la Procuraduría General de la República en escuelas que dependen de la SEP, pues se tiene un reporte de al menos tres secuestros de mentores en municipios de Atoyac de Alvarez y Ciudad Altamirano.
Asimismo, hizo un llamado a los maestros federados a que denuncien cualquier acto de inseguridad en sus planteles y advirtió que en caso de que los maestros no justifiquen la ausencia en sus aulas se les debe descontar. En Guerrero hay 15 planteles federales donde cursan 30 mil estudiantes.
Entrevistado luego de participar en la puesta en marcha del programa Becas de Capacitación y Prácticas para jóvenes sin trabajo, el funcionario federal dijo que de ser necesario se solicitaría el apoyo del Ejército, PF y la PGR para que realicen rondines en los planteles donde se denuncien situaciones de delincuencia.
Reiteró que la situación de inseguridad de los planteles del sistema básico del gobierno estatal no es la misma que los planteles federados como CEBETIS, CETIS, CECATIS, Tecnológicos, CEBTAS y CET del Mar, pero la SEP ha pedido la vigilancia de la Policía federal y la PGR.
Reconoció que en algunos municipios de la entidad se han registrado al menos tres secuestros de docentes.
"Hace tres meses tuvimos un secuestrado en Atoyac de Alvarez de un administrativo, otra sospecha en Ciudad Altamirano, pero en el caso de Acapulco no tenemos ningún reporte de secuestrados", refirió Quevedo Inzunza.
El funcionario federal consideró que es válido el descuento a maestros cuando es injustificable su ausencia, y que en algunos casos de docentes faltistas de los planteles que tiene a cargo la SEP se podría aplicar.
Refirió que el 15 por ciento de 3 mil 500 maestros están en esa situación de no acudir a las aulas por haber sido víctimas de la delincuencia.
"Ahí no me atrevería a decir que es un pretexto para los maestros, pero entiendo que bajo el argumento de eso y la psicosis que se ha generado ellos tratan de resguardarse en sus casas y no ir a la escuela".
Insistió en que todos abonen para que más allá de la seguridad que pudiera generar el propio hogar, sea el lado de la escuela el lugar más seguro donde pudieran estar los maestros y alumnos.
Reiteró que como federación están apoyando al estado con pláticas con la PGR para que fortalezcan estrategias de vigilancia, pero no descartó que para los planteles federales pueda haber la colaboración de dichas instancias a fin de inhibir los actos delictivos como extorsiones y amenazas.