Cuna de la Revolución, sumida en el olvido

Nacional
/ 20 noviembre 2007

    <span style="font-weight: bold;">Coyame del Sotol, Chihuahua.-</span> La comunidad de Cuchillo Parado es considerada en los libros de historia como "la cuna de la Revolución Mexicana", por ser el primer movimiento que se alzó en armas contra la dictadura porfirista. <br>

    A pesar de ello, sus pobladores han tenido que emigrar a Estados Unidos, ante el olvido oficial en que han permanecido a lo largo de los años.

    "A nosotros, la revolución no nos ha hecho justicia", se quejó con amargura uno de los descendientes del célebre general Toribio Ortega, quien orgullosamente lleva su mismo nombre. Sede del gobierno de Chihuahua

    La ironía más cruel es vivida año con año por los habitantes de Cuchillo Parado cada 14 de noviembre, día en que en 1910 se levantó en armas Toribio Ortega con 60 hombres valientes, debido a que, en esa fecha, los tres poderes del Estado trasladan su sede a dicha localidad, con el fin de recordar la gesta histórica, con elaborados discursos y promesas de rescatar de la marginación a este olvidado poblado.

    Así, el Gobierno de Chihuahua se asentó el miércoles pasado en el pequeño y empobrecido Cuchillo Parado.

    El Congreso estatal traslada la sede del legislativo y declara recinto oficial al salón de usos múltiples de este histórico poblado donde se inició la Revolución en 1910, e instala su sesión solemne, donde se recuerda esta gesta heroica, a la vez que se llevan apoyos, como despensas, a los lugareños, quienes viven en condiciones de marginación.

    Antes del acto protocolario, los pobladores, la mayoría de más de 80 años de edad, realizan un desfile vestidos de revolucionarios, de villistas y de adelitas, recordando orgullosamente su raíz como pueblo armado que en 1910 se sublevó contra la dictadura de Porfirio Díaz Mori.

    Entre los discursos oficiales, el secretario de Gobierno, Héctor Hernández Varela, prometió a los habitantes de Cuchillo Parado "concluir con la pavimentación del camino que da acceso al poblado a la carretera principal".

    En su oportunidad, el diputado local Ricardo Espinoza Leyva se comprometió "a realizar las gestiones necesarias en el Congreso de Chihuahua para dotar de los servicios básicos a Cuchillo Parado".

    Marginación

    Para llegar a Coyame del Sotol, el municipio donde está asentado Cuchillo Parado, hay que recorrer desde la capital hacia el noreste una sinuosa carretera de 100 kilómetros y otros tantos por un polvoso camino.

    "Está muy abandonado Cuchillo Parado; la mayoría de la gente está en Estados Unidos. Sólo se ve gente aquí en estas fechas", dice Toribio Ortega Mata, sobrino del célebre general Toribio Ortega.

    Camino de terracería

    En una de las primeras lomas de esta zona desértica del estado se contempla el caserío del seccional de Cuchillo Parado, de no más de 200 viviendas y con un poco más de 500 habitantes.

    Sin embargo, esta marginación y pobreza evidentes no doblegan el orgullo y altivez de los habitantes de Cuchillo Parado, quienes a todos los visitantes les recuerdan insistentemente que ellos son familiares directos de los primeros héroes de la Revolución Mexicana, quienes con su "valentía y arrojo por la patria iniciaron la revuelta popular que acabó con una dictadura que nos mantenía sumidos en la ignominia y el olvido oficial". Tal y como viven ahora.

    No es casual. El mismo sobrino del legendario general reprochó a las autoridades que solamente se acuerden de su pueblo, Cuchillo Parado, en estas fechas y una sola vez al año.

    Muchos años atrás, él, como casi todos los pobladores jóvenes, tuvieron que emigrar e irse a trabajar a Estados Unidos. "Está muy abandonado Cuchillo Parado; la mayoría está en Estados Unidos, sólo se ve gente aquí en estas fechas", afirmó.

    Un pueblo fantasma

    Toribio Ortega Mata, como todos los jóvenes de su tierra, emigró de su pueblo natal por tanta pobreza y falta de trabajo.

    La mayoría se dedicaba a la agricultura, otros a la ganadería, pero el clima, igual que en todo el estado, ha llevado a la ruina a casi toda la población.

    Su familia vive en Ojinaga, pero la mayoría emigró a Estados Unidos, donde han hecho su vida y formado a nuevas familias. "Todos venimos a Cuchillo Parado igual que las autoridades, cada 14 de noviembre, y enseguida nos regresamos; al otro día este pueblo se convierte en un pueblo fantasma", comenta Toribio con tristeza.

    No obstante, como cada 14 de noviembre, este histórico pueblo cambió el miércoles.

    En sus calles, las fachadas de las viviendas se pintaron de blanco; el rostro de sus pobladores se mostró de nuevo altivo, y recibieron a cientos de visitantes, escolares y funcionarios, que llegaron en docenas a bordo de camiones, muchas suburbans y en camionetas de lujo.

    Al final del día, todos regresaron a su lugar de origen, salvo los habitantes más viejos de Cuchillo Parado, quienes no han podido o no han querido abandonar su terruño, esperando aún las migajas de la Revolución que no llegan.

    Cuchillo Parado quedó, como cada año, sólo con sus viejos, en un camino no muy lejano a convertirse en pueblo fantasma, ya que como cada año, la escenografía oficial fue levantada y con ella se esfumó el resplandor fugaz de la opulencia. (Excélsior)

    Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.

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