Santa Muerte: Entre devoción y polémica en Oaxaca
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Esta es una polémica imagen que, aseguran, ha sido satanizada por desconocimiento y prejuicio
San Pedro Ixtlahuaca, Oax.- Además de conmemorar la Pasión de Cristo en esta Semana Santa, cientos de fieles católicos oaxaqueños, libran su propia lucha en la fe al defender su devoción por la Santa Muerte.
Esta es una polémica imagen que, aseguran, ha sido satanizada por desconocimiento y prejuicio.
Localizado a 20 minutos de la capital oaxaqueña, San Pedro Ixtlahuaca es uno de los 418 municipios del estado que se rige bajo el Sistema de Usos y Costumbres, por lo que la mayoría de sus casi 10 mil habitantes, profesan la religión católica.
Es ahí, en el 107 de la calle Libertad, donde hace tres años, Ericel López decidió erigir una capilla dedicada a la Santa Muerte.
Dice que le debe no sólo la buena fortuna en sus negocios, sino también la propia vida al salvarlo de un accidente carretero y de una balacera en la que dos balas perdidas hicieron blanco en su cuerpo sin consecuencias fatales.
Aunque Ericel, conocido en la comunidad como un pequeño y joven empresario, recuerda que su devoción tiene al menos 10 años de antiguedad.
Pero señala que fue hasta hace tres años que decidió levantar una pequeña capilla en su propia casa como muestra de agradecimiento a "La Santa", lo que despertó el enojo de otros pobladores.
"Me llamaron 'satánico', algunos pidieron a la autoridad municipal que me obligara a quitarla o me la iban a quemar, pero les dije que no estaba usando un lugar público para hacer la capilla, ni la tenía en la calle', comenta.
Agrega que 'la había hecho en mi casa y a mi casa eran bienvenidos todos los que quisieran verla, siempre y cuando fuera con respeto'.
Menciona que "muchos me dieron la espalda, hasta tíos y primos que siempre he estimado, pero no me importó, no le estaba haciendo mal a nadie".
Asegura que, al final, muchos han entendido que la devoción por la Santa Muerte es igual a la de cualquier otra devoción a cualquier otro santo, aunque eso sí, "si le prometes algo, tienes que cumplirlo".
Asimismo, presume, desde el 2005 a la fecha, el número de seguidores y visitantes de la "Niña Blanca" a su capilla, crece paulatinamente al igual que en todo el estado, y lo mismo se acercan niños, jóvenes, amas de casa, que trabajadores del campo, empresarios o profesionistas.
Por ello, decidido a demostrarle su agradecimiento a la venerada imagen, cada abril celebra en grande un aniversario más de la creación de su capilla, por lo que este año no fue la excepción.
Racimos de globos blancos y coloridos festones con la imagen de la Santísima Muerte adornaron el amplio patio que dio cabida a al menos un centenar de personas, entre familiares de Ericel y seguidores de la imagen, así como dos conjuntos musicales.
En este festejo, la imagen de la "Gran Señora de la Noche" lució un fastuoso vestido rosa de encaje que resaltó entre las varias docenas de flores que enmarcan la ofrenda de velas, cigarros, dulces regionales y bebidas diversas.
Para el festejo de este año, Ericel necesitó poco más de 100 mil pesos que, puntualiza, se quedaron cortos frente a todo lo que le debe a la Santa, quien "lo mismo escucha a pobres que a ricos, a gordos o a flacos, a blancos o a negros".
Sin embargo, apunta, por los prejuicios que existen en contra de la imagen, muchos aún son "seguidores de clóset", por que "les da miedo lo que les pueda decir la gente, lo que pueda pensar de ellos".
De acuerdo a Tato, un joven estilista de la ciudad de Oaxaca, los "seguidores de clóset" -dentro de los que cuenta a al menos un par de sacerdotes- resultan ser los críticos más severos de esta devoción que no está peleada con la religión católica.
Al contrario: "Todos los que seguimos a la Santa Muerte sabemos que primero que todo está Dios".
En medio del ligero olor a cigarro recién consumido que quedó frente a la pequeña imagen dorada de la Santa Muerte que mantiene en su estética del sur de la ciudad de Oaxaca, Tato reflexiona: "Creo que se ha satanizado la imagen por desconocimiento y por intolerancia".
"Generalmente a quienes no les importa el qué dirán, son quienes abiertamente aceptan que son sus seguidores, como los ladrones, los narcos, las prostitutas o los homosexuales', agrega.
"Si nosotros pensáramos como algunos padres de la Iglesia Católica -señala-, entonces ¿qué le tocaría a la Iglesia? Donde hay sacerdotes pederastas, donde hay narcos católicos, donde hay violadores católicos, no, no podemos calificarlos a todos por unos cuantos".
Sin embargo, acepta que ha visto llegar raterillos de medio pelo que le piden con gran fervor "tener un buen día" a cambio de una parte de las "ganancias", hasta prostitutas que sumergen los dedos en la pequeña fuente que acompaña a la imagen, como si fuera una especie de óleo sagrado.
De igual forma, dice, existen "personas con problemas mentales" que ocupan a la Santa Muerte para cosas oscuras como pedir la muerte de alguien u otras fatalidades.
Sin embargo, también es común el uso de otros santos como la Virgen de Juquila o San Judas Tadeo, que también son usados para hacerle mal a la gente, "aunque eso no se dice".
Para el arzobispado de Oaxaca-Antequera, esta devoción es una "desviación y deformación grave de la fe" que sólo refleja "el hambre de trascendencia de quienes no conocen a Dios, ignorancia religiosa o fanatismo".
Aunque los fieles a la Santa Muerte aseguran que al final de la vida, es ella quien guiará nuestros pasos hasta Dios, la Iglesia en Oaxaca niega rotundamente su existencia y afirma que ésta "no canoniza ni rinde homenaje a ideas, acontecimientos y realidades por más cercanas que sean al ser humano".
Asimismo, destaca, "sólo canoniza personas de carne y hueso, quienes por sus virtudes heroicas comprobadas pueden ser modelo en el seguimiento de Jesucristo", por lo que ha llamado en numerosas ocasiones a sus fieles, a rechazar este culto.
Hasta el momento, el gobierno del estado no ha realizado ninguna acción para tratar de impedir el culto a la Santa Muerte, por lo que las disputas entre seguidores y contrarios en Oaxaca, se mantiene y pervive en los terrenos de la fe.