Ideación suicida, secuela poscovid; estrés postraumático

Nacional
/ 7 octubre 2020

Especialistas del INER dicen que la atención de las complicaciones que presentan los pacientes egresados los está rebasando; depresión y ansiedad, entre lo que más los afecta

Ideación suicida es otra de las secuelas poscovid identificadas en sobrevivientes del nuevo coronavirus en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

“Claro, algunos (pacientes ‘recuperados’) entran en esta cuestión de ansiedad, de fobia, y los lleva a esta ideación suicida que aunque no es la norma, hay varios casos que tenemos bien identificados”, dijo Armando Castorena Maldonado, coordinador de la clínica de seguimiento poscovid de la institución.

En entrevista con Excélsior, el doctor Castorena reconoció que mientras aún se lidia con la pandemia de covid-19, la atención de las complicaciones que están presentando los pacientes egresados, entre ellas, estrés postraumático, ya los está rebasando.

En total, 696 pacientes  han sido dados de alta del INER después de haber librado el virus SARS-CoV-2; 416 fueron intubados y ahora mismo 125 permanecen hospitalizados.

En este contexto, a principios de mayo, el INER estableció un programa para el seguimiento poscovid, a  partir del cual 160 pacientes “recuperados”, es decir, 23% de los sobrevivientes ha regresado a la institución después de 30 días de haber sido dados de alta, a fin de que se dé atención a sus secuelas.

Nueve de cada 10 presentan ansiedad, depresión y trastornos del sueño; ocho de cada 10, neuropatía y fatiga, y 1%, estrés postraumático grave con ideación suicida.

Consecuencias...

“Ya estamos en una situación en la que nos empieza a rebasar un poquito la cantidad de pacientes que van egresando o van sobreviviendo, de la disponibilidad de espacios y personal que necesitamos para hacerlo (la rehabilitación) lo más pronto posible”, expuso el doctor Castorena, jefe del Departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello del INER.

Detalló que otras secuelas identificadas en los sobrevivientes del INER, que desde el inicio de la pandemia se convirtió en la mayor área de terapia intensiva para la atención de pacientes infectados con el virus de SARS-CoV-2, son baja función pulmonar en 30%, estenosis (estrechamiento) laringotraqueal por intubación prolongada en 10% y persistencia de pérdida de olfato y gusto en 19 por ciento.

“La pandemia persiste, desafortunadamente ,y, además, el número de pacientes que egresan es mayor, afortunadamente, pero eso requiere que de este extremo del poscovid tengamos más personal, más recursos, más tomografías, más estudios auxiliares del diagnóstico, laboratorios, apoyo de enfermería, inhaloterapia”, indicó.

El especialista refirió que  en este momento se atienden alrededor de seis pacientes poscovid por día que pasan por diversas áreas médicas para ser evaluados, entre ellas neumología, cardiología y siquiatría.

“Es un reto atender simultáneamente la pandemia de covid y poscovid, evitando riesgo de infecciones y aglomeraciones en las salas de consulta externa, por eso se ven a menos pacientes por día”, explicó.

Daños podrían agravarse si no se atienden

Castorena Maldonado advirtió que sin rehabilitación a las secuelas que presentan los sobrevivientes del nuevo coronavirus éstas se pueden volver irreversibles y, en los casos más extremos, incluso llevar a la muerte.

“Si los pacientes que estuvieron intubados por un periodo largo y desarrollaron inflamación en la laringe y en la tráquea no se atienden, caen en una asfixia que puede llevarlos a una cuestión de muerte”, ejemplificó.

“No es nada sencillo y no debe subestimarse. Si no se atienden estos pacientes van a desarrollar secuelas irreversibles que posiblemente pudieron haber sido rehabilitadas, si hubiesen contando con la atención especializada”, agregó.

En el caso de pacientes  que tienen un severo trastorno de estrés postraumático planteó que pueden desarrollar crónicamente ansiedad, depresión e ideación suicida; deficiencia neurológica, es decir, deterioro cognitivo, mientras que aquellos que tienen una secuela en el corazón pueden desarrollar insuficiencia cardiaca.

“No es fácil el seguimiento poscovid, se requiere de un grupo multidisciplinario de  neumólogos, cardiólogos otorrinolaringólogos, enfermería, sicología, siquiatría, de alimentación y vemos que, en general, nosotros contamos con muchos recursos al ser un instituto nacional de salud, pero en el exterior, para el resto de la población, pues podría ser una necesidad que no esté totalmente cubierta, es decir, se requieren centros especializados  para atención poscovid”, concluyó.

Secuelas más comunes:

Neuropatía y fatiga                                                                    80% Ansiedad, depresión, trastornos del sueño                               90% Estrés postraumático grave con ideación suicida                       1% Estenosis laringotraqueal por incubación prolongada                10% Baja función pulmonar                                                                30% Persistencia de pérdida de olfato y gusto                                   19% Entre otros.