Extrañas biografías
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Editorial Planeta acaba de lanzar la biografía no autorizada de Anakin Skywalker, mejor conocido por su nombre como Sith del Lado Oscuro, Darth Vader.
Con el lacónico pero elocuente título "Vader", y un precio cercano a los 40 euros, el lanzamiento promete ser una disección minuciosa de la vida de uno de los personajes de ficción más conocidos del mundo (y probablemente del Universo), el protagonista absoluto de la saga Star Wars.
La noticia puede parecer trivial, más no para el "freaky" que reside dentro de mí o de muchos de mis amigos y conocidos. En nuestra defensa argumentaré que, después de todo, hablamos del más célebre villano surgido en el primer siglo de existencia del cine. Su relevancia al cabo de un par de cientos de años más podría llegar a equipararse a la de otros grandes personajes de la imaginación como Ulises, el Capitán Ahab, o Jesucristo.
De momento, un libro pensado para un público de inadaptados tendría que estar necesariamente escrito por inadaptados, y Peter Vilmur junto con Ryder Windham, expertos en La Guerra de las Galaxias, son ese par de entes raros que el mundo necesitaba para que tal biografía viera la luz.
Se espera que esta novedad editorial sea la guía definitiva sobre este mito fílmico, en la medida que consiga retratarlo tal cual: Un auténtico cabrón de talla intergaláctica.
Así y sólo así debe redactarse una biografía: Con la perspectiva que únicamente el tiempo puede aportar; y por una pluma que, aunque apasionada por el sujeto cuya vida se dispone a desentrañar, esté lo bastante desvinculada del mismo para no verse influida.
Es una de esas reglas que parecen contrarías a toda lógica. Si uno busca apego a la verdad, lo óptimo sería investigar y escribir en vida del biografiado, y con el mayor apego a la fuente (lo que en el caso de Darth Vader se complica un poco, porque todo ocurrió hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana).
Pero tales serían las condiciones idóneas. ¿O no?
La teoría dicta que sí, pero la praxis nos dice todo lo contrario, pues el biografiado siempre buscará ser tratado de manera favorable. (Aunque también ocurre que en vida, los antagonismos están tan frescos que alguien puede redactar una biografía nomás para fastidiarle lo que le resta de existencia al personaje en cuestión).
En el caso de los poderosos, sobra decir que es absolutamente imprescindible tiempo y desapego de por medio para que un intento biográfico no resulte en un monumento más, esculpido éste en tinta sobre papel.
Ni hablar de las "autobiografías", para las que siempre hay disponibles plumas a sueldo, escritores fantasma dispuestos a redactar volúmenes y volúmenes de autocomplacencia.
Eso son, ni más ni menos, los informes gubernamentales: Biografías de las propias administraciones, escritas en vida de éstas y por ellas mismas.
¿Cuál es el nivel de confiabilidad de estos textos?
Según yo es muy bajo. Reconozcámoslo, si la historia de México fuera la que está plasmada en sus informes de gobierno, nuestro País ya habría alcanzado la dominación mundial y estaría en vías de colonizar otros planetas.
Pero no es así porque usted sabe que en dichos textos hay más optimismo y maquillaje político que realidad.
¿Acaso traigo todo esto a colación a propósito del quinto informe del gobierno de Humberto Moreira? Claro, estas ocasiones siempre son coyunturales para reflexionar al respecto.
Pero alto, encrespados moreiristas de inflamados pechos, antes de proceder a mi crucifixión, aclaro que mi diatriba es contra informes de todos los niveles de gobierno, de cualquier administración u origen partidista. Y en todos los casos -recomiendo- hay que conducirnos con las mismas reservas.
Ya sea la semblanza de un pueblo, un gobierno, un personaje real o de ficción, necesitamos puntos de vista alternos al de los propios reseñados.
Y si se trata de la biografía de Darth Vader, que no sea el mismo Lado Oscuro de la Fuerza quien la edita. ¿No cree?
petatiux@hotmail.com
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