Madre de familia de Saltillo solicita apoyo para costear estudios médicos de su hijo de 9 años
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Rosa María Gallegos Pérez busca recaudar fondos para exámenes de laboratorio tras diagnóstico de hidronefrosis
Rosa María Gallegos Pérez, madre soltera y habitante de Saltillo, solicita el apoyo de la comunidad para costear estudios médicos y materiales de curación para su hijo de 9 años. El menor fue diagnosticado con hidronefrosis tras permanecer internado en el Hospital Materno Infantil desde diciembre pasado.
Tras ser dado de alta recientemente, el niño requiere exámenes de sangre especializados con un costo aproximado de 2,500 pesos. Estos estudios son fundamentales para determinar su estado de salud actual y continuar con el tratamiento de su condición renal, la cual lo mantiene actualmente con el uso de una sonda.
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“Ando pidiendo ayuda para unos estudios que le están pidiendo, ya me informé con varios lados, pero pues están un poco caros. Como esa infección viene por parte de los riñones y todo eso, se aproximó por cuestiones de salud de mi hijo”, explicó Gallegos Pérez.
La situación económica de la familia es crítica, ya que la madre ha tenido que dejar de trabajar para dedicarse de tiempo completo al cuidado del menor. Rosa María señaló que, además de los estudios, requiere donaciones de pañales y toallitas húmedas debido a los cuidados especiales que exige la sonda.
“Ahorita no estoy trabajando, soy madre soltera, entonces tengo otras dos bendiciones también. Quería ver si había posibilidad de que se me apoyara con pañales y toallitas por la sonda que trae, porque me lo dieron de alta con ella y hay que estarlo cambiando”, detalló.
El calvario de la familia inició a mediados de diciembre, cuando el menor presentó síntomas graves que inicialmente se confundieron con un resfriado o una infección estomacal. Sin embargo, tras ser ingresado de urgencia, se descartó un problema de apéndice y se detectó la acumulación de líquido en sus riñones.
“El lunes 15 lo llevé y ya lo dejaron internado; como a las 9 lo metieron a cirugía porque creyeron que era apéndice. Ya cuando salió, el cirujano me dijo que no, que traía líquido en los riñones, y pues ahí pasó Navidad y Año Nuevo”, recordó la madre.
Actualmente, el menor debe acudir mensualmente al hospital para el cambio de sonda y se encuentra en espera de una cita programada para el 21 de enero. Durante este proceso, se valorará la necesidad de trasladarlo a la ciudad de Monterrey para recibir atención especializada adicional.
“Necesito los exámenes para cuando tenga la cita poder llevarlo. No estoy trabajando por lo mismo, por estar pendiente del niño y de la sonda, porque no se le vaya a zafar o a aspirar. Es como estar con un bebé otra vez”, expresó Rosa María con preocupación.