La Refinería y el Teletón
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El Teletón ha construido desde el 12 de diciembre de 1997 al 15 de enero del 2010, o sea en 13 años, 17 centros de rehabilitación para menores con diferentes discapacidades. Sobra decir que en esta exitosísima institución realmente ejemplar en nuestro país, por supuesto y desde luego, no existen los burócratas. Tan la afirmación anterior es válida que han construido más de un centro de rehabilitación por año, lo cual implica toda una evidencia palmaria de eficiencia, certeza y transparencia en dicha organización. Teletón representa la oportunidad de renovar la confianza en las personas y en las instituciones, simboliza la unión y el compromiso de diferentes sectores de la sociedad en torno a una causa social encomiable. La transparencia también es otra de las grandes virtudes de Teletón, a través de la cual se ha logrado que la sociedad done, año con año, cantidades mayores de dinero en el entendido de que los recursos de los particulares tengan un destino comprobable para avanzar en la construcción de más centros y en su equipamiento. La fundación Teletón reporta a la Secretaría de Hacienda los donativos recibidos que el público puede constatar a través de internet. La ética y el apego al marco legal han hecho de Teletón una institución en la creemos todos los mexicanos, por lo que al día de hoy es el sistema de rehabilitación infantil privado más importante del mundo. Los hechos, decía un filósofo francés, son tercos, muy tercos: Ahí está la realidad para quien quiera comprobarla.
En otro orden de ideas, en esta administración se resolvió finalmente en 2008 llevar a cabo la construcción de una refinería, cuya primera piedra, tal vez se colocará en los próximos siglos por venir en las inmediaciones de Tula. Es evidente que México exporta casi 25 mil millones de dólares de petróleo crudo para después importar 10,000 millones de dólares de gasolinas hechas con nuestro propio petróleo, sólo que a un precio muchas veces mayor de haberse procesado en nuestro país. Exportamos azúcar para importar caramelos.
En los próximos 14 años el déficit de gasolinas en el país crecerá casi un 50% de acuerdo a la propia Secretaría de Energía. Es decir. Los refinados tardarán y no bastarán y la construcción de la refinería aún demorará. Si todo sale en los términos planeados en el mejor de los casos la nueva refinería se inaugurará en 2015.
A pesar de la creciente demanda de gasolinas por la expansión del parque vehicular, la construcción de la refinería que podrá abastecer hasta un 50% del mercado de las gasolinas, tal vez se inicie a finales de este sexenio, tal vez... Todo lo anterior viene a cuento porque en lugar de crear comisiones pentapartitas en el seno de un entuerto burocrático que impide construir la refinería del Bicentenario, Teletón, construye más de un impresionante centro de rehabilitación al año. La comparación es válida porque si toda la plantilla directiva del Teletón se ocupara de la construcción de dicha refinería, seguro estoy que ya hubieran podido construir por lo menos tres en los últimos 15 años y México ya no tendría que importar gasolinas a precios exorbitantes. La vida me demuestra cotidianamente que donde hay un burócrata hay un problema, pero donde hay más de 150 mil burócratas, como en PEMEX, hay más de 150 mil problemas a los que deben sumarse los 500 diputados y los 128 senadores de la República que junto con las administraciones panistas y priístas han hundido a PEMEX en el más espantoso fracaso.
Propongo entonces la apertura total de PEMEX dentro del esquema de reglas parecidas a las establecidas por los gobiernos de la Gran Bretaña o de Noruega para regular la inversión extranjera en el petróleo mexicano, tal y como ya lo ha hecho hasta el propio Fidel Castro, en la Isla de Cuba. De no prosperar dicha tesis por los traumatismos indígeno-nacionalistas, por la corrupción, por los intereses creados o por el burocratismo y la apatía, además de la obnubilación y mezquindad de los legisladores federales mientras México se hunde, propongo que Fernando Landeros sea elevado al rango de Director General de la paraestatal para que con la misma eficiencia con la que ha construido 17 centros de rehabilitación con eficiencia y transparencia, administre ahora la construcción de una refinería o muchas más, para que no se corra con la misma suerte del proyecto fallido del aeropuerto internacional de la ciudad de México, el principal proyecto, obviamente también fracasado, del presidente Fox.
Mexicanos de lujo desde luego que existen sólo que si el criterio del presente gobierno ha consistido en llevar a los cargos más importantes del país a los amigos más confiables del presidente de la República, los resultados los tenemos con sólo abrir la puerta y salir a la calle o abrir cualquier página de cualquier periódico.
Por lo pronto creo que la designación de José Antonio Meade como Secretario de Energía es tan afortunada como tardía. Cuenta con muy poco tiempo para echar andar un proyecto de semejante envergadura, sin embargo, a su favor, hay que agregar no sólo su ostentosa juventud, sino su comprobado talento y sentido del honor.
¿No será más barato comprar capacidad instalada en el exterior que construir una refinería? Estamos a tiempo de evaluar la decisión.