Diario de un nihilista
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La gran deuda. ¿Podríamos acusar al profesor Humberto Moreira de endeudamiento inexplicable? Ernesto Javier Cordero Arroyo, secretario de Hacienda, lo intentó, consiguiendo con ello llamar la atención de la calificadora Standard Poors, que degradó el nivel crediticio de Coahuila, con lo que automáticamente subió el porcentaje de interés de cualquier empréstito futuro que desde aquí se solicite. Así, el encargado de proveer de fondos financieros a los estados, optó mejor por echarnos encima a los acreedores. Ahora bien, su propósito no era atacar al gobernador con licencia de Coahuila, sino al líder nacional del PRI. Pero los afectados fuimos los coahuilenses todos, que de repente descubrimos -mejor dicho, nos lo hizo saber el columnista Miguel Angel Granados Chapa-, que por el sólo hecho de ser coahuilenses, debemos cada uno 11 mil 600 pesos, a pagar en los próximos 30 años. Cualquier saltillense de ingresos medios y bajos debe eso o más que eso a las tiendas Coppel y a los servicios bancarios de Elecktra y de Soriana. Ojalá el secretario Cordero tenga a bien aumentar el presupuesto efectivo de Coahuila el próximo año, para que las deudas no sigan acumulándose sobre nuestras cabezas, como una maldición bíblica. Los sicarios periodísticos y televisivos de la Ciudad de México tomaron en sus manos el tema durante toda la semana anterior, opinando hasta por los codos y lanzando anatemas sobre las autoridades pasadas y futuras de un estado que desconocen. Su propósito, como el de Cordero, era simplemente golpear a Humberto Moreira, sin atreverse a tocar un universo de dos millones y medio de personas, que para ellos es tan lejano e indiferente como Costa Rica o Grecia. Al menos Cordero sabía por qué golpeaba: como su jefe el presidente Calderón, sabe que la aprobación del presupuesto de egresos de 2012 está en manos del PRI, y que este partido pondrá los candados suficientes para que los funcionarios del PAN, de cuyo elevado número no brota un sólo personaje presidenciable, no le den un uso electorero. Así pues, no hay mal que por bien no venga: por venganza, Humberto Moreira hará gestiones para aumentar el presupuesto efectivo que recibirá Coahuila el año entrante, con lo que se atacará de manera inmediata el peso de la deuda.Durante la pasada campaña electoral, los panistas locales se llamaron a engaño, denunciando que tras un acuerdo legislativo para otorgar un permiso sin goce de sueldo a un regidor de General Cepeda, se ocultaba un empréstito por 3 mil millones de pesos. Con lo que revelaron que sus diputados no leen las actas de acuerdo, o que no se quedan hasta el final de las sesiones: el pasado jueves, al mismo tiempo que se nombraba al alcalde sustituto del municipio de Zaragoza, se aprobó un empréstito de 2 mil millones de pesos para el refinanciamiento de la deuda de Coahuila. En todo caso, sólo nos resta enderezar una segunda condolencia al todavía senador Guillermo Anaya: si Ernesto Cordero hubiera tenido a bien lanzar el misil de la deuda hace dos meses, habría podido influir en el resultado de las elecciones. En cuanto a la calificadora Standard Poors, los articulistas de opinión olvidaron decir que ella misma enfrenta graves problemas de opacidad con el gobierno de Barack Obama, que la está acusando de manipular la solvencia financiera de un gran número de empresas norteamericanas, para que la Casa Blanca rescatara sus deudas. Si el nivel crediticio del gobierno de Coahuila bajó tres niveles, la credibilidad de Standard Poors a nivel internacional puede derrumbarse por estos días, de una vez y para siempre hasta los suelos. ¡Hasta el próximo viernes!