¿Rara qué?

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Opinión
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Los paisajes naturales de la Sierra Tarahumara contrastan con la situación de pobreza que se vive ahí

Ramón Gardea, líder del Frente Organizado de Campesinos Indígenas en la Sierra Tarahumara, denunció un hecho inédito entre los rarámuris. Debido a la hambruna que azota la región, agravada por la presencia de grupos criminales, la sequía, la falta de ayuda oficial y el frío, muchos indígenas, alrededor de 50, se han quitado la vida, desesperados por el terrible destino que los espera.

La noticia fue de inmediato desmentida pero aclarada con otro dato tan escalofriante como el clima serrano de la tarahumara: 28 muertes registradas por desnutrición en el 2011 y 47 rarámuris que murieron por la falta de alimento en el 2010.

La región de la Sierra Tarahumara por sus características geológicas, climáticas y biológicas es considerada una maravilla natural; sin embargo, sus paisajes naturales contrastan con la situación de pobreza y marginación en que se encuentran muchas de las comunidades indígenas. La sierra se ha convertido en una cárcel que los condena a la miseria y con ello a la muerte.

En la población tarahumara, los índices de mortalidad son tan altos que llegan a asemejarse a los de países africanos. En una familia de cinco personas por lo menos un niño no sobrevive, muerto por desnutrición. Además, algunas zonas están tan apartadas que la vida o la muerte de sus habitantes dependen de la rapidez con que corren los rarámuris "los hombres de los pies alados".

Herederos de una pobreza ancestral que tienen en el hambre al enemigo cotidiano que ninguna autoridad ha podido desterrar, los tarahumaras padecen problemas graves de alimentación. El hambre también persigue y muchas veces alcanza a otra gran parte de la población en México. De acuerdo a cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), detallan que en 2008 cerca de 23 millones de mexicanos experimentaron "inseguridad alimentaria severa y moderada" y 25.8 millones, "inseguridad alimentaria leve".

Del universo total de pobres, 11.2 millones de personas no pudieron ni siquiera adquirir la canasta de alimentos (de 864 pesos mensuales) con la que el Coneval traza la línea de pobreza extrema.

Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México exigió hoy acciones urgentes para atender la falta de alimentos y atención médica que padecen los indígenas rarámuris en el norteño estado de Chihuahua.

Afortunadamente la participación ciudadana ha empujado un movimiento que movilizó una campaña de ayuda humanitaria para los indígenas de la Sierra Tarahumara.

Mientras tanto, más preocupados por el destino de los equipos en el Super Tazón o si el accidente del crucero en costas italianas provocaría que bajaran los precios en este tipo de servicios, esta semana escuché discutir a un grupo de personas que no lograban entender quiénes eran estos hermanos en permanente desgracia. ¿Los"rara que" dices que se llaman estos indios de Chihuahua? comentaron entre ellos.

Y es que tal parece que hay quién pretende una dudosa tolerancia al hambre y al sufrimiento de miles de hermanos. Justificando el hambre ancestral, el vicario general de la diócesis de la Tarahumara, Héctor Fernando Martínez, rechazó que se estén presentando suicidios masivos. Aclaró que hay casos de suicidio como consecuencia de cuestiones de depresión, alcoholismo o drogadicción mas no por no tener alimentos. Exhortó a no caer en declaraciones sensacionalistas ni amarillistas, ya que sin ellas "las autoridades, la Iglesia y organizaciones podremos enfrentar los problemas que aquejan a nuestra entidad". Insistió que "debemos aprender de los rarámuris de la forma en que enfrentan este tipo de situaciones, que no son nuevas, puesto que las han vivido durante siglos".

El sacerdote pide no escandalizarnos ante esta tragedia pues es cosa que los tarahumaras han vivido por siglos.

Como si el hambre y la justicia para pueblos como los rarámuris pudieran esperar un día más. Quizá y sólo quizá como afirmara el poeta Miguel Angel Asturias, Premio Nobel de Literatura: "Para un pueblo hambriento e inactivo, la única forma en la que Dios puede aparecer es en la de comida y trabajo." Ayudemos a Dios en esta tarea.

Columna: Dogma de fe

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