Ecos, ecos, ecos. 1/2
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Parte de la labor del Vocero de Seguridad es darle certeza a cualquier comunicación emitida
El tríptico de textos aquí publicados "CoahuilMex" suscitó un revuelo y olas lo mismo en el ciberespacio, recados a mi desvencijado celular y comentarios, que apostillas y esgrima verbal con atentos lectores los cuales me favorecen con su puntillosa lectura. Sobra decirlo, no todo mundo estuvo de acuerdo con la opinión vertida por este escritor en el tríptico editorial publicado en estas generosas páginas de VANGUARDIA.
Planto una vez más mi estandarte de batalla: respeto la opinión de todos los lectores, en su divergencia está al final nuestra convergencia. No soy juez y menos soy un verdugo. Soy un escritor, específicamente poeta -y luego de años de guardar bajo siete llaves mis ajados textos, he decidió publicar algo de lo mucho que escribo. En fin, pronto lo daré ha conocer- y claro, soy periodista. Sólo eso. De aquí entonces que sólo le puedo ofrecer datos, lecturas, exégesis para que usted y sólo usted estimado lector, saque sus conclusiones y tome su posición al respecto.
El almuerzo se pactó mediante llamada amable a mi celular de primera generación (una reliquia). Del otro lado de la línea, la voz del joven abogado Sergio Sisbeles, Vocero del Gobierno del Estado para Temas de Seguridad (fue nombrado el 24 de diciembre de 2011; sí, cuando Saltillo ardía. Éste fue su "bautizo" de fuego literalmente). Me invita a tomar café y a intercambiar impresiones sobre el tríptico de textos editados. Acepto gustoso la invitación. Fue buena mañana. En una mesa en el mismo restaurante escogido para la ocasión, departía el Secretario de Educación y Cultura, el ingeniero José María Fraustro Siller. Vestido impecablemente, saludó a este escritor con respeto y generosidad. Devolví el saludo fraterno.
Sergio Sisbeles, abogado por la Facultad de Jurisprudencia de la UAdeC y con especialidad en Comunicación Política por la Universidad de Salamanca, España, trae unas ojeras que le llegan al piso. No duerme. Su responsabilidad, le digo y me dice, es de "veinticuatro horas maestro Cedillo". Le creo. Sus marchitos ojos así ya lo demuestran. Sisbeles se muestra apasionado en la delicada tarea que ahora tiene en sus espaldas: ser la voz, ser el Vocero -nueva figura dentro del organigrama Estatal en el reacomodo del ajedrez Político Estatal- para un tema tan delicado como apasionante: la inseguridad que a todos nos ha tocado ya de alguna manera. El reto no es menor para este abogado de 34 años con una Maestría en Derecho Constitucional con acento en Políticas Gubernamentales.
Esquina-bajan
Sergio Sisbeles depende en organigrama estricto de David Aguillón Rosales, Jefe del Gabinete. La mañana es larga y se debaten variados temas. Una línea inmediata identificable: darle certeza, responsabilidad, credibilidad y valor a cualquier comunicación emitida por el área a su cargo. Sea lo anterior mediante las llamadas redes sociales, boletines o bien, presentaciones en público. Sisbeles comenta que se apoya en el monitoreo de líderes de opinión y comunicación, como lo informado por ese ejemplar periodista, Antonio Moreno, el célebre "Toño Moreno."
Igual, tomando como base no pocas ocasiones lo que VANGUARDIA informa en tiempo real a sus lectores. Sergio Sisbeles, Vocero, reconoce inmediatamente el tamaño del problema: es ingente. No sólo tiene que informar de las balaceras y ajusticiamientos, no; tiene que concientizar, ofrecer tranquilidad a los ciudadanos. de todo el Estado.
Y este punto, por ejemplo, es un "prietito" en su sopa de arroz blanco: en Torreón se quejaron rápidamente: de 50 advertencias, 49 eran en Saltillo. Hoy, me comenta el Vocero, ya está en vías de solución el flujo de información al respecto en el área de la Laguna, una de las 10 regiones más peligrosas para vivir. en el mundo.
Letras minúsculas
De este tamaño es la responsabilidad de Sergio Sisbeles. El espacio es corto, la información mucha. Volveré al tema.