La O

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Me dijo sencillamente:

-Soy la o.

-Celebro conocerla -le dije sin falsa cortesía-. No conocía yo la o por lo redondo.

-Conmigo tampoco la conocerá -respondió ella- pues, como puede ver, no soy redonda: soy ligeramente oval.

-¡Oh! -exclamé asombrado. Y al ver la o de mi asombro advertí que, en efecto, no era redonda, sino ovalada.

Desde ese día ando desasosegado. Me inquieta no conocer la o por lo redondo, y conocerla sólo por lo oval. Pienso en eso y no puedo menos que decir: "¡Oh!". Y tampoco esa interjección sale redonda.

¡Hasta mañana!...


Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM