Los usos políticos del NeoPAN
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En cada contienda, ya sea interna o constitucional, los neopanistas afiliados a Acción Nacional y que sólo se han formado "políticamente" en el ejercicio de Gobierno, exhiben los malos usos, ya sea contra los adversarios partidistas o contra los propios contrincantes internos que los pueden desplazar de sus posiciones. Su falta de formación doctrinal, los hace conducirse solamente guiados por su afán de poder. El PAN se formó en la oposición; en consecuencia, sus cuadros tradicionales son producto de este proceso. Pero ahora la mayoría de los nuevos militantes obedecen más a una lógica de afianzamiento de los líderes neopanistas para amarrarse a sus posiciones en los Poderes Legislativo o Ejecutivo.
Hace unos días, con motivo de la contienda interna del albiazul, aquí en Coahuila conocimos a través de los medios de comunicación de una denuncia ante la Procuraduría General de la República, contra el precandidato al Senado, Luis Fernando Salazar Fernández, interpuesta por tres militantes del PAN: el exdiputado local Luis Gurza Jaidar, el regidor con licencia de Torreón, Rodolfo Walss, y la diputada federal Tomasa Vives Preciado. Acusan a Salazar Fernández de hacer uso de recursos públicos para su precampaña. La denuncia, según se consigna en los medios, está soportada en pruebas testimoniales.
Los denunciantes señalan que Luis Fernando Salazar (hijo de la presidenta del PAN en Torreón Carmiña Fernández, y del columnista de La Perla de La Laguna, Luis Salazar Woolfolk) usó programas sociales con los que entregó cobijas, ampliaciones de vivienda, apoyos a los adultos mayores del programa 70 y Más, e hizo uso indebido del programa Oportunidades.
La denuncia también involucra a funcionarios del programa Oportunidades de San Pedro de las Colonias, acusados de cobrar los apoyos sociales para darle dinero al aspirante a candidato al Senado por el albiazul. En el 2006, Luis Fernando Salazar coordinó la campaña de Guillermo Anaya al Senado de la República. En el año 2003, siendo diputado local, apoyó la campaña de diputado federal del entonces candidato de Acción Nacional, Jesús Flores Morfín. Esa elección fue anulada por el Tribunal Federal Electoral (Trife) precisamente por el uso electoral de programas y recursos públicos desde la Presidencia Municipal que presidía Guillermo Anaya Llamas. Los resultados de esa contienda fueron 35 mil 439 votos para el PAN y 34 mil 811 votos para el PRI. La diferencia fue de 628 y los votos nulos fueron más de 2 mil. Fue una contienda donde el abanderado albiazul en la elección extraordinaria perdió frente a Laura Reyes Retana, candidata del tricolor.
El denunciado Luis Fernando fue también asesor jurídico en 2001 y 2002 del entonces senador Jorge Zermeño Infante, panista formado en la oposición y primero en ganar por el albiazul la Alcaldía de Torreón en el año 1996. Ahora el exdelegado federal de la Sedesol en Coahuila compite contra el exembajador Zermeño por la candidatura al Senado, pero haciendo uso de políticas clientelares y corporativas contra las que tanto luchó el eXsenador. Tal parece que el alumno, a falta de propuestas, quiere ganarle a su maestro con base en el uso de recursos públicos. No le aprendió a Zermeño. En ese sentido, con base en las denuncias, se puede concluir que la contienda interna del panismo es inequitativa ¿Hasta dónde llegará está confrontación entre los doctrinarios del albiazul y los nuevos cuadros del PAN que llegaron a ese partido en los sexenios de Fox y de Calderón?
Podemos concluir que la preocupación del extinto ideólogo Carlos Castillo Peraza, cuando fue líder nacional del PAN de "ganar el poder sin perder el partido", no se está cumpliendo. Y tal parece que no sólo están perdiendo el partido, sino también perderán el poder que han detentado desde el año 2000.
Como dice Efraín González Luna, uno de los fundadores del PAN: "Los obsesionados por los `resultados positivos' padecen sin saberlo, un primitivo milagrismo. Consideran criticable todo esfuerzo político que no desemboque en la inmediata conquista del poder o de parcelas de poder, olvidando que no hay fruto sin árbol o planta, ni estos se dan sin un arduo trabajo de germinación o crecimiento.(1)
(1) Ortiz Gallegos, Jorge Eugenio, "La Mancha Azul del PAN, al NeoPAN, y al PRIoPAN", Editorial Grijalbo, México, D.F. 2001
jshv0851@gmail.com