El calentamiento electoral
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El proceso interno del PAN para elegir su candidato intentó ser una elección de Estado. Sin la menor delicadeza y con evidente participación el Presidente Felipe Calderón hizo lo imposible por imponer a Ernesto Cordero. Los comentaristas elogian a Josefina Vázquez Mota, quizá con razón. Ésta peleó contra el gran jefe, nada más y nada menos. No es la primera en hacerlo, imitó a Vicente Fox, quien debió derrotar primero al PAN y luego al PRI; también a Calderón, quien derrotó primero a Fox y luego al PRD. Así que aprendió la lección. Fox y Calderón parecen ignorar su propia receta: ambos fueron exitosos y ambos fracasaron.
Los comentarios continúan con verdadera enjundia resaltando el ser femenino de Josefina, cosa en la que difiero. Que sea mujer no tiene nada que ver en el asunto. Ya era mujer cuando resultó una mediocre Secretaria de Educación, así que vayamos siendo serios. Apenas llegó a la SEP recibió los primeros estudios sobre la situación de la educación en México elaborados por el equipo de Felipe Martínez Rizo, Director Nacional de Evaluación Educativa. Por supuesto que no eran halagüeños sino críticos. La Secretaria montó en cólera y pidió su renuncia a Martínez Rizo. Éste le pidió que mejor lo despidiera o que le solicitara hacerlo al Presidente puesto que su nombramiento fue aprobado por la Cámara y apareció en el Diario Oficial. Josefina no hizo nada por mejorar el sistema sino que se atareó en protegerse políticamente. Así que no exageremos su ser de mujer. Tampoco lo despreciemos porque así como Enrique Peña Nieto pretende ganar porque es joven, bien parecido y casado con una artista, aquella también aprovecha algo que no debería ser importante pero que para las masas lo es.
Regreso a un punto anterior. Felipe Martínez Rizo acaba de recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Valencia, en España, universidad que ha destacado por sus estudios críticos de la educación europea y latinoamericana. Felipe es asesor de evaluación educativa de cinco países, entre éstos Argentina, Uruguay y Costa Rica, nada menos. Para Josefina, que prefería no ver la realidad o, más aún, se empeñó en negarla, Felipe era una piedra en el zapato. ¡Vaya piedrita!, un miembro del Sistema Nacional de Investigadores en el nivel dos a punto de subir al tres. Autor de 51 libros y 92 artículos científicos en revistas de 18 países. ¡Ay, Chepina, qué orgullo y cuánta insensatez!
Es innegable que Josefina ha venido a hacer más competitiva la elección y a ser una amenaza seria para Peña Nieto. De Peña Nieto no hay demasiado que agregar puesto que ha bajado en las encuestas sin que nadie intervenga. Él solito ha metido tantas patas que concitó el rechazo de no pocos priístas y, evidentemente, de muchos mexicanos. El que no logra avanzar lo que debería es Andrés Manuel López Obrador, pero no hay que olvidar que hasta ahora es quien presenta alternativas reales a problemas reales. El hecho de que se le hayan acercado algunos empresarios abona en su causa. Además, AMLO tiene carisma: que se cuiden Josefina y Enrique.
La competencia parece pareja a pesar de los pronósticos. En Coahuila sólo comprando votos, práctica muy socorrida, se le podrán entregar a Peña Nieto los 800 mil votos prometidos pero ya no hay dinero para pagar votantes. El IFE deberá demostrar su solvencia. Es ahora que echamos de menos la figura de José Woldenberg al cargo del IFE en su única época seria. Juan Carlos Ugalde y Leonardo Valdés Zurita fueron puestos por los partidos para que les cuidaran las espaldas, y cumplieron. Desearíamos que el IFE regresara a la anterior conducta ética y que representase a la ciudadanía. Todos nos preguntamos si el IFE vale lo que cuesta. Todos respondemos que no.
En Venezuela el pueblo elegirá hoy a su candidato para enfrentar a Hugo Chávez cuando lleguen las elecciones presidenciales. No puede dejar de señalarse que entre los candidatos están varios socialistas apoyados evidentemente por partidos de izquierda. El caso es anómalo puesto que desde afuera se considera a Chávez como socialista. ¿No es una bella paradoja que los socialistas venezolanos pretendan echar del puesto al "socialista" más escandaloso de las Américas?