Historias de la creación del mundo.

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Opinión
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Celoso dios era Yahvé. No apartaba los ojos de Adán y Eva, sus criaturas, pues quería que el hombre y la mujer se mantuvieran castos y honestos. Sobre todo castos.

Sucedió, sin embargo, que las cosas tomaron su debido curso. Tal es la realidad: Yahvé lo único que hizo fue crear las cosas, y luego ellas tomaron su debido curso. (Hay quienes llaman a eso "evolución").

El Señor había ordenado el curso de las estaciones, y con el invierno llegaron el frío y la neblina. Ambos, la neblina y el frío, son propicios al amor humano. En medio de la bruma no pudo ver Yahvé lo que hacían sus criaturas, y ellas pudieron hacer por fin lo que querían hacer.

Nadie sabe para quién trabaja.

Ni Yahvé.

¡Hasta mañana!...


Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

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