En serio, ¿lo van a sancionar?

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Opinión
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Vaya berenjenal en el que se ha metido la Comisión Disciplinaria luego de castigar a Tito Villa por haber anotado un gol con la mano.

Por principio de cuentas, debemos señalar que "la Santa Inquisición Balompédica" se ha extralimitado en sus funciones, poniendo castigos, reduciendo sanciones, haciendo conciliaciones, pasando por encima del reglamento. Y, lo peor, sirviendo a intereses mezquinos.

Las opiniones se han polarizado en el caso del goleador cementero. Muchos han puesto el grito en el cielo, porque le dieron un partido de castigo; sin embargo, me extraña que los mismos que ahora se quejan de tal situación, no hayan dicho ni pío cuando se le reduce o se le quita una sanción a un futbolista. ¿Qué acaso no se trata del mismo proceder?

Tal vez, la solución a todo este galimatías estaría en recurrir a la tecnología en el futbol de élite; pero la FIFA, no lo permite. La cuestión es que no se utilizaría la repetición para solventar un saque de banda, habría que ensayar para perfeccionar el procedimiento. Y utilizar la tecnología en situaciones especiales, que son las que inclinen la balanza: situaciones de gol y expulsiones. Se ganaría justicia, se acabaría con la especulación y se ganaría en credibilidad.

Pero mientras esto no exista, lo único que queda es capacitar mejor a los silbantes; ya que, esperar a que los jugadores respeten la moral del juego es pedirle peras al olmo.

Lo que escapa a mi comprensión es el hecho de que la FIFA prohíba el uso del video como evidencia para mejorar la impartición de justicia en el terreno de juego y sí permita que se utilice en el escritorio para que la gente de pantalón largo se despache con la cuchara grande emitiendo sentencias condenatorias o exonerando culpables.

Columna: Bajo el microscopio. El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma amena las innumerables anécdotas que su paso por el futbol profesional le ha dejado, claro, sin dejar a un lado la crítica y el comentario puntual cuando un tema polémico está en el aire. Siempre va en favor de la libertad de palabra y acción.

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