Los ejércitos de las calles
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¿Quién cuida las elecciones en esta próxima jornada electoral? Un ejército de ciudadanos. Tienen todos ellos nombre y voz propia. Responden a un concepto: son ciudadanos.
¿Tienen partido político preferido e ideología? Claro, muchos de ellos, sí. Otros, no. La democracia, el conteo electoral en las elecciones federales y todo su entramado legal tal y como está organizado en México, está en manos de un ejército de ciudadanos. Sí, como usted o como yo estimado lector.
El término tiene 100 por ciento connotaciones militares. Pero, no es peyorativo. Por lo general tenemos miedo, temor a manejar términos candentes y los vemos con reserva. Hoy hay un ejército, hay vigilantes, hay una vanguardia de ciudadanos los cuales van a tener en su mano un solo fin: organizar, contar y llevar a buen puerto este domingo su voto. Sólo eso. No son funcionarios de partido alguno (los habrá. Éstos sólo serán observadores), no son empleados de institución alguna, no; son un ejército, son una vanguardia bien organizada de vecinos responsables que tienen bajo su honor, respeto y ética, el conteo de los votos este domingo. Esta jornada electoral que debe de ser ejemplar, sin duda alguna.
Por lo demás, los términos de tipo militar no son nuevos en esto y no deben asustar a nadie. Las vanguardias literarias surgen precisamente luego de la Primera Guerra Mundial (1914-1917).
Vanguardia deriva de un vocablo francés, "avant-garden", que tiene que ver con los mílites y la política. Refleja la avanzada, los primeros en la lucha, los de la línea primera que buscan ese cambio siempre pospuesto y el ansiado brote de renovación, esperanza y florecimiento de la cultura, las artes o la política, como la vía más corta para la madurez y plena realización de nuestros pueblos.
Un ejército, una vanguardia de ciudadanos (más de 3 millones de ciudadanos como usted o como yo, lector) saldrán a la calle este domingo 1 de julio a contar, dar certeza y vigilar las elecciones más vigiladas de la historia.
Estos ciudadanos estarán presentes en más de 143 mil casillas instaladas en todo el país lo mismo en megalópolis como Monterrey, Guadalajara, Puebla o Tijuana, que en ejidos o pueblos en el desierto norteño en la exuberancia de la selva chiapaneca o oaxaqueña.
Por esto y no otra cosa, hay que ir a votar y tenga una certeza: los vigilantes, el ejército de ciudadanos contará su voto. Así sea. Así será.
Jesús R. Cedillo