"Me preocupa que mi hija tenga demasiado miedo por las noches."

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 24 julio 2012

QUERIDA ANA:
Le escribo por lo siguiente, tengo una niña de 11 años, durante los primeros años de su vida siempre fue muy independiente, dormía en su recámara desde el año y medio.

Ultimamente todas las noches, sin excepción, llega a mi recámara. Cuando le pregunto si algo pasa, me dice que tiene miedo, que escucha ruidos y que ve sombras. Ya intenté solucionarlo dejando una luz encendida, también le hemos puesto lámparas pequeñas, le cerramos las cortinas, pero no logramos hacer que se duerma sola. Hay ocasiones en las que ni siquiera se va a su cama temprano, se duerme en mi cama toda la noche.

No le importa estar incómoda conmigo, pero tanto a mi esposo como a mí, a veces nos resulta cansado pues ella está muy alta y no cabemos los tres. Ya he preguntado con varias amigas y a algunas de ellas les pasa lo mismo con sus hijos.

Creemos la violencia que se ha vivido en la ciudad les ha afectado a los niños.

De hecho, en dos ocasiones mi hija ha escuchado balaceras cerca de su escuela y aunque en ese día no manifiesta temor, incluso lo platica muy "normal", las semanas posteriores fue cuando comenzó a sentirse insegura y con miedo.

No la hemos llevado con algún especialista, sólo procuramos que antes de dormir se bañe, se sienta tranquila y haga oración. Pero no ha funcionado.

¿Qué nos recomienda hacer? ¿Es normal? Con mi hija mayor nunca tuve ese problema, ¿será cierto ese factor de la violencia que está influyendo?

Gracias por su atención.

QUERIDA AMIGA:
Los miedos infantiles son un tema que a muchos padres nos preocupa. Nos planteamos ¿el miedo que siente mi hijo es normal? O ¿es tan grave que necesitaremos la ayuda de un profesional de la psicología?
Muchos de los miedos que sienten nuestros hijos son totalmente normales pero van variando a lo largo de su desarrollo, experimentan miedos muy variados, pasajeros y de poca intensidad, propios de la edad pero irán desapareciendo paulatinamente.

Sólo un pequeño porcentaje de los miedos infantiles pueden continuar hasta la edad adulta, convirtiéndose en un problema, son las fobias.

Según cita Francisco Xavier Méndez en su libro Miedos y temores en la infancia, generalmente entre los 9 y 12 años los niños tienen miedo a la separación, oscuridad, seres imaginarios, soledad. Siguen teniendo miedo incluso a los animales, al daño físico, las tormentas y aumenta el miedo a la escuela (exámenes, malas notas), a su aspecto físico, a las relaciones sociales y en caso más extremos hasta a la muerte.
Como vemos, los temores disminuyen con la edad, aunque en la pre adolescencia (9-11 años) hay un ligero rebrote

Entre los principales motivos se encuentran el contexto personal, social y familiar. Dicho de otra forma, los adultos somos los principales causantes del miedo infantil. Veamos:

1.Hay padres que utilizan el miedo para conseguir que el niño obedezca, y empiezan a nombrar al "hombre del saco", al "lobo"

2.En otras ocasiones es el maestro quien utiliza estas tácticas.

3.El hijo de padres miedosos tiene muchas probabilidades de ser miedoso.

4.Los temores de unos padres excesivamente angustiados se transmiten fácilmente. Por ejemplo, el miedo a los truenos, ningún niño sentirá miedo a los truenos si previamente no ha observado cómo nos asustan (a nosotros mismos o a algún adulto de referencia). Y así ocurre con todo lo demás.

Tu puedes evitar que tu hija sienta temor: ofrécele seguridad.

No la asustes como estrategia coercitiva, es decir para que te obedezca. Esta es una de las primeras precauciones que debemos tomar, evitar recurrir a personajes fantásticos y terroríficos para lograr la obediencia de los niños. Ellos tienen una fantasía enorme que les hace confundir la ficción con la realidad. El "lobo", la "bruja", los "monstruos", entran en la mente de nuestros hijos fuerte y rápidamente, aún sin que nosotros lo pretendamos. Este tipo de estrategia es nociva y para nada recomendable.

Es fundamental preguntarse por las causas de sus miedos, normalmente se trata de que el niño se siente inseguro, por tanto nuestra labor fundamental como padres es proporcionarles seguridad. Seguridad ante un perro que se acerca por la calle, seguridad ante los truenos, seguridad en la oscuridad de un pasillo, es decir, que nos observe manteniendo la calma ante ese tipo de suceso que le atemoriza.

Decirle al niño que sus miedos son tonterías no le ayudará, hemos de intentar comprenderles pero sin sobre protegerlos. Escuchémosles, dejemos que nos expliquen a qué tienen miedo e intentemos darles una explicación que puedan entender.

Espero te sirvan las recomendaciones que los expertos sugieren para prevenir y audar esos episodios de temor por los que está pasando tu niña.
ANA

Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM