Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros
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Mañana llega como estreno nacional, la más reciente producción de Tim Burton.
Sabiendo esto, no sorprende que su trama esté relacionada con un contexto sobrenatural, de fantasía o de terror, elementos que caracterizan la obra de Burton. Pero a diferencia de su anterior estreno veraniego, en su caso como director, que fue "Sombras Tenebrosas", aquí su protagonista principal no es un vampiro, sino uno de los presidentes más respetados en la historia de los Estados Unidos: Abraham Lincoln.
A diferencia del filme biográfico que ya se perfila para el Oscar protagonizado por Daniel Day Lewis, y dirigido por Steven Spielberg bajo el título de "Lincoln", "Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros" es una cinta fantástica que mezcla el horror y la acción con mayor eficacia que lo que logró Burton dirigiendo "Sombras Tenebrosas".
Pero, ¿cómo es posible que pueda cuajar semejante propuesta? El punto es jugar con la figura del presidente No. 16 de EU, con el respeto que se le da a un héroe que viene siendo Abraham Lincoln (Benjamin Walker) de ahí que dentro de sus primeras imágenes, lo que lee es una inscripción en pantalla extraída del Génesis, donde se hace referencia al nombre de Abraham y la forma en que guiará a un pueblo hacia la tierra prometida.
Acto seguido, aparece Abraham como un niño de nueve años, que es testigo del asesinato de su madre a manos de un vampiro. Diez años después, reconoce al asesino de su progenitora, Jack Barts (Marton Csokas), a quien trata de eliminar. Al no conseguirlo, encuentra como mentor a un hombre llamado Henry Sturgess (Dominic Cooper), quien lo adiestra para saber cómo pelear.
Así, mientras estudia leyes de día y mata vampiros de noche, conoce a la que será su esposa, la dulce Mary Todd (Mary Elizabeth Winstead), quien descubre que su marido tiene un secreto particular a nivel profesional, el cual es el de salvar a Estados Unidos de un ejército de vampiros.
Dirigida con el oficio que lo caracteriza por el realizador de origen ruso Timur Bekmambetov ("Se Busca") "Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros", es una película muy disfrutable y como dijimos al iniciar este comentario, uno se deja llevar por las licencias que propician textos como los de la Biblia, recurrentes a la largo de la trama, de la que ya sabemos de antemano que Lincoln era masón y compartía con su homólogo Benito Juárez, los "arreglos en lo oscurito" de las sociedades secretas, pues justifica en mucho la historia ficticia escrita por Seth Grahame-Smith. Si no es así, evítela como a las siete plagas.
Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com, blog www.alfredogalindo.com/, Twitter @AlfredoGalindo