Con Jericó ni menos alcohol, ni menos accidentes

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Opinión
/ 23 noviembre 2013

Una vez más nos gobernaron no con ciencia o conocimientos técnicos, sino en base a corazonadas.

Jericó, el alcalde de las prohibiciones y clausuras, se va del Ayuntamiento en 37 días. Hay tantos temas por analizar de su administración como atribuciones tiene un Gobierno Municipal. El Saltibús, por citar uno, apunta para trascender como el estigma del cuatrienio, aunque no menos polémica fue la regulación de negocios relacionados con la venta y servicio de bebidas alcohólicas, asunto que admite algunas observaciones.

Si bien "se cerraron 500 puntos de venta clandestina de cerveza" en Saltillo (VANGUARDIA, 29/04/13) y se limitó el horario para comprar y consumir vinos y licores, ambas "estrategias" provocaron por lo menos dos reacciones adversas. La primera, un comportamiento peligroso: manejar hasta la región más cercana donde no hay `Ley Seca' (Monterrey, en este caso), lo que ocasiona regresar alcoholizado y conduciendo incluso distancias mayores a casa. En otras palabras: el riesgo individual y para terceros crece. No es gratuito el 29 por ciento de aumento en contingencias viales sobre la carretera Sal-Mon que reporta CAPUFE de 2010 a la fecha. Y la segunda, un fenómeno de salud pública: se incrementó el consumo de otras drogas ilícitas en la ciudad. Al respecto, el uso de solventes inhalados está 18.5 por ciento arriba de la media nacional, y se disparó 5 por ciento de 2011 a 2012 de acuerdo con el Centro de Integración Juvenil, A.C.

Cabe señalar que de 2006 a 2011 disminuyeron los siniestros vinculados con el alcohol y, por consecuencia lógica, también los fallecidos y lesionados. Esto no se debe a eficaces proyectos de prevención implementados en su momento, sino a la decisión presidencial de militarizar el combate al narcotráfico y su efecto secundario de apocar la vida social, particularmente los fines de semana y en zonas de inseguridad. Más fácil: a que por miedo dejó de salir a divertirse la gente como anteriormente lo hacía.

Dentro de las pocas estadísticas oficiales que hay saltan a la vista incongruencias. Un ejemplo: según el INEGI hubo 2 mil 502 accidentes de tránsito en el área urbana y suburbana de Saltillo en 2011. Pero la Dirección de Policía Preventiva Municipal dice que fueron mil 871 en el mismo curso. Es decir, 25 por ciento menos. ¿Quién falla en la recopilación?, o debemos preguntar ¿quién miente?

Y eso no es todo. Al 31 de octubre de 2013 se contabilizan más percances por conducir en estado de ebriedad (122), que los ocurridos en todo 2011 y 2012 (117 y 118 respectivamente). Y hay que considerar que aún falta sumar el maratón Lupe-Reyes que, junto a Semana Santa, es el periodo del año en que más acontecen. La proyección, por tanto, es cerrar 2013 con 10 por ciento más incidentes que cuando no se habían implementado las políticas públicas antialcohol.

Hoy sabemos que hay 2 mil 479 licencias de alcoholes (vinos, licores y cerveza) registradas en el padrón municipal, sin embargo los datos reflejan que las medidas prohibitivas no impactaron en el objetivo principal: la seguridad e integridad física y mental del saltillense, la familia y la colectividad. ¿Por qué no estandarizar entonces el proceso de toma de decisiones, es decir, escoger una misma solución profesional para problemas concretos, con independencia si tenemos alcalde judío y estudia la Torah, o católico y lee la Biblia?

Cortita y al pie

Apenas el domingo pasado murió una joven de 20 años de edad y cinco más, todos menores de 24, resultaron con lesiones al impactarse la camioneta en que viajaban, embriagados y a exceso de velocidad, contra un muro de contención a las 03:30 horas en el Periférico Luis Echeverría.

La noticia reúne todos los elementos que pretendió regular Jericó en su gestión. Evidentemente un caso no es bastante para crear tendencia, y menos para calificar objetivamente un programa. Pero sí ejemplifica el peso que tienen las políticas públicas en el ciudadano de a pie.

La última y nos vamos

Finalmente, ¿se abusa menos del alcohol en Saltillo ahora que antes de publicarse el "Reglamento para los Establecimientos que Expenden o Sirven Bebidas Alcohólicas en el Municipio", y la "Ley para la Regulación de la Venta y Consumo de Alcohol en el Estado", ambos en septiembre de 2012?

Los reportes trimestrales de Grupo Modelo y Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma (quienes concentran el 97.5 por ciento del mercado en la ciudad) en 2013 indican que no. Al contrario, ellos aumentaron sus ventas.

Y a nosotros, una vez más, nos gobernaron cuatro años no con ciencia o conocimientos técnicos, sino en base afilias, fobias y corazonadas.

@luiscarlosplata




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