Cásese Quien Pueda
COMPARTIR
El debut de Martha Higareda en el cine mexicano hace casi una década la situó en una posición envidiable en comparación a otras chicas de su generación.
El protagonizar la película Amarte Duele, versión libre y contemporánea de Romeo y Julieta adaptada por su director Fernando Sariñana al DF de principios del nuevo milenio, la tabasqueña tuvo en 2002 un click automático dentro del más nuevo cine mexicano, con una nueva generación de cinéfilos que la convirtieron en una de sus actrices jóvenes favoritas.
Quizás asesorada en parte por sus padres Martha no se dejó viciar por las telenovelas aunque sí las hizo y por eso se inclinó por combinar el cine comercial mexicano con las propuestas de autores importantes tanto del cine extranjero como del nacional, antes de emigrar a Hollywood y protagonizar, aunque sin mucho éxito, junto a Keanu Reeves y Forest Whitaker en el thriller Street Kings, de David Ayer, en 2008.
Todos esos años de trabajo incansable le dieron a la Higareda las armas suficientes para junto a su hermana también actriz Miriam, hacer realidad el sueño que tenían desde niñas: producir una película basándose en una historia que no se distancia mucho de las comedias comerciales hollywoodenses y no por nada cautivó en el primer fin de semana de su estreno el pasado Día de San Valentín a los grandes públicos para derribar fácilmente en la taquilla estrenos simultáneos con Estados Unidos para la fecha como lo fueron el remake de Robocop, del brasileño José Padilha, o Un Cuento de Invierno, con todo y la presencia de Colin Farrell, Russel Crowe o Jennifer Connelly y ganar la histórica cifra de 44 millones de pesos.
Aunado a eso, Cásese Quien Pueda, además de Martha (que no tenía un éxito en la taquilla mexicana desde Niñas Mal en 2007) tuvo un imán para la taquilla de la presencia (y curiosamente no como el galán protagónico) del actor sensación del momento, Luis Gerardo Méndez, quien el año pasado gozó del éxito de la comedia Nosotros los Nobles, de Gaz Alakraki, en el papel del Javi, pero aunque en agosto estrenó la pretenciosa No Sé Si Cortarme las Venas o Dejármelas Largas, el ángel de esta comedia que también escribió la Higareda con la única intención (no pretensión) de entretener, logra su cometido con creces.
Dirigida con buena mano por Marco Polo Constandse (Los Simuladores; Los Inadaptados), la historia que se puede resumir en un par de líneas como la competencia por casarse de dos hermanas, es cierto que tiene hoyos argumentales muy serios y copia descaradamente comedias hollywoodenses que van de Digan lo que Quieran (Cameron Crowe, 1989) a Novia Fugitiva (Garry Marshall, 1999), pero gracias a la buena vibra que en ella imprimen las hermanas Higareda la hacen disfrutable y muy bienvenida para una nueva generación de mujeres creativas de nuestro cine para quienes gracias a productos como éste se les está abriendo la oportunidad de que vengan tiempos (e historias) mejores.
Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com; Blog: alfredogalindo.com; Twitter: @AlfredoGalindo