The Fall, la serie subestimada

Opinión
/ 20 enero 2015

Por fin me animé a ver “The Fall”. Hace unos días Netflix estrenó la segunda temporada de este drama de la BBC filmado en Irlanda del Norte, y ahora me doy cuenta que me había perdido de una interesante propuesta de thriller e investigación criminal.

“The Fall” aborda la historia de un asesino serial de mujeres y una superintendente que intenta encontrarlo y darle caza. Lo interesante de esta serie es que te presenta las dos historias de manera simultánea. Desde el inicio del primer episodio conocemos la identidad del criminal, Paul Spector (Jamie Dornan, “Fifty Shades of Grey”) y su doble vida como asesino y a la vez, psicólogo casado con dos hijos pequeños. Al mismo tiempo se nos va introduciendo el personaje de Stella Gibson (Gillian Anderson, “The X-Files”), una policía comisionada para investigar un asesinato en Belfast, quien encuentra pistas para asegurar que el hombre al que buscan ha cometido otro homicidio similar.

“The Fall” nos transporta a los barrios tradicionales de Belfast (capital de Irlanda del Norte) y nos introduce al hogar de un psicólogo y su familia. Los problemas cotidianos de Spector son tan contrastantes con su “otra” identidad, la de “artista” homicida. Mientras lidia con las pesadillas de su pequeña hija, dibuja las siluetas de las que pronto se convertirán en sus víctimas. Y después de atender a sus pacientes en su consultorio, invade las casas de las mujeres que tarde o temprano serán estranguladas por él: mujeres treintañeras, profesionistas y solteras –ése es su patrón.

Por otro lado conoceremos a Stella, quien irónicamente tiene una vida mucho más solitaria y misteriosa que la del propio Spector. Stella es ruda, directa, imperturbable y decidida. Ella misma exige que la nombren superintendente cuando descubre que está tras las huellas de un homicida serial, quien pronto repetirá su crimen.

“The Fall”, a pesar de su sobriedad y de su lentitud, es una serie entretenida. Es un mérito, puesto que este tipo de propuestas suelen resultar cansadas para el espectador, y en muchos de los casos pretensiosas e insoportables. A la vez, es una serie cuidadosa, que no necesita la vulgaridad al estilo de “The Following” para contarnos una historia criminal.

Añadamos que las actuaciones de Gillian Anderson y Jamie Dornan son excelentes. Ella, en su papel de una “bitch” de la policía, consigue transmitir esa soledad que rodea a quienes se dedican en cuerpo y alma a este tipo de investigaciones. Nada del típico genio alcohólico e incomprendido que todo lo resuelve. Stella, con su copa de vino tinto y su laptop, sin decir más que las palabras necesarias y con la ayuda apropiada, le brinda a la investigación criminal un toque de realidad. 

Dornan, por su parte, nos contagia esa tensión que sólo un psicópata puede provocar. Nos produce escalofríos, incluso cuando abraza a su esposa e hijos.

Mi calificación del 1 al 100 (porque ahora pongo calificación): 80. Bastante interesante, en serio. Esperemos que se decida a favor de una tercera temporada. Mi Twitter: @CalladitaR













Columnista

COMENTARIOS

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM