Por culpa del COFIPE

Opinión
/ 15 mayo 2015
true

El COFIPE fue un gran triunfo ciudadano. Años de lucha cívica para lograr limpiar las elecciones, dominadas durante décadas a todo lo largo del proceso por el binomio PRI-Gobierno. Ahora esta misma legislación se ha convertido en nuestra gran enemiga. Ahora le salen los errores que muchos no quisieron ver hace 25 años.

Frente al Código Federal Electoral que puso la elección de 1988 en manos de Manuel Bartlett, el COFIPE parecía la salvación de México.  Pero como el PRI todo hace con maña, le logró colar soluciones que hoy estamos lamentando. Son la causa del México de corruptos impunes.

El gobierno de Carlos Salinas se apropió del triunfo ciudadano, y proclamó la Reforma Política de 1989-90 como de su hechura. José Woldenberg reescribió la historia a gusto de Salinas para asegurarle ese mentiroso mérito. Sin embargo, en medio de la celebración, la mano del Presidente priísta dejó el fruto envenenado que ha hecho a México el país más corrupto entre las 12 o 15 economías más importantes del planeta.

En su momento, la gran mayoría de los ciudadanos celebraron que el COFIPE le quitara al PRI-Gobierno la organización de las elecciones y las pusiera en manos de un Consejo General del IFE. Muy pocos, yo uno de ellos, protestamos porque la estructura de la Comisión Federal Electoral se quedara intacta y en manos de operadores electorales del PRI-Gobierno.

Deben los jóvenes saber que con el COFIPE, el PRI derrotó a toda su oposición en 1991, tan fuerte el ramalazo que Salinas y Luis Donaldo Colosio tuvieron que echar reversa en Guanajuato y San Luis Potosí para que no se desquiciara el País. Nacieron las concerta-cesiones denunciadas por los priístas víctimas de su ambición.

Después de 25 años, el COFIPE saca a relucir sus fallas. Lo dije entonces, aunque nadie se acuerde, que un juego suma cero de tres es muy inestable y que el PRI, PAN y PRD nunca se pondrían de acuerdo. Sí se pusieron de acuerdo en algo, en repartirse cientos de millones cada año. Vivir sin trabajar, vivir de la grilla, vivir de los impuestos.

El COFIPE trajo cosas buenas, como urnas transparentes y actas legibles y cartulinas con resultados. Pero estableció una partidocracia que es ahora, antes que otra cosa, una acuerdo para la complicidad a costa del ciudadano. Subsidios millonarios, acompañados por el monopolio del registro de candidaturas. Mataron cualquier esperanza de candidaturas independientes o sin partido.

La nueva democracia sin ciudadanos libres generó una partidocracia que abusa de su poder. Los partidos se encubren unos a otros. De esa cima política escurren los favores y las venganzas y todo lo que se requiera para que unos cuantos puedan seguir viviendo del presupuesto, del cheque millonario que reciben en el correo, sin despeinarse.

La corrupción y la impunidad son parte del paquete del COFIPE. Está demostrado que los dirigentes partidistas son intocables y los diputados y senadores tienen fuero. Resultado, que el escándalo de los moches no tuvo consecuencias. Demos gracias al COFIPE que repartió pluris y dinero a raudales y selló todo con cemento de complicidades.

El COFIPE y su Consejo General del IFE jamás han perseguido el uso ilegal del padrón, ni las credenciales duplicadas. Tampoco da de baja a los muertos. Ya generó la apariencia de elección de primer mundo, hasta de exportación, y ahora nada de muertito.

México no puede cambiar con un COFIPE que tardó 30 años en rectificar lo de las candidaturas independientes. Si la gente lo derrota, veremos a Enrique Peña Nieto diciendo que fue gracias a su reforma. No importa.

El COFIPE tiene los días marcados. Logró preservar al sistema político mexicano 25 o 30 años más de la cuenta. Creo que Nuevo León será quien derrote la partidocracia que creó y todo el andamiaje de impunidad que ha generado.


Columna: Libertad y Justicia

COMENTARIOS

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM