A veces sentimos peligro en algo tan sencillo como la manera en que alguien más conmemora un día festivo. Mi diferencia no es un ataque
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Vi una comparación de altares de muertos. Algunos tradicionales con los colores, flores, papel picado, velas y todos los artículos que lleva un altar de muertos desde la tradición que se ha recibido de las generaciones anteriores. Otros de estilos diferentes, nombrados “modernos”, con colores agregados, con estilos que supongo reflejan el gusto de las personas que armaron esos altares. Decía la publicación, “Rechaza la modernidad. Abraza lo tradicional.” Ya sabes de entrada que darme órdenes no va a resultar tan fácil. Estoy programada para preguntar de inmediato, “¿Y, por qué?” Francamente los altares “modernos” de las fotos estaban muy bellos. Y bueno, saben todos que yo pongo una combinación de altar con objetos tradicionales de Samhain (Halloween), el año nuevo pagano con origen celta. Lo que vengo a cuestionar es el “eso no se debe de hacer así, debe ser de esta manera.” Ah, y el “nuestros ancestros establecieron...” Nadie presente recuerda lo que nos dejaron los ancestros y todo lo que usamos parte del recuerdo que tenemos de lo que la generación anterior recordó de lo que la generación recordó...y así al infinito, o cuando menos hasta llegar al momento en que a alguien se le ocurrió poner cierta cosa en cierta posición y le gustó así. Admiro las tradiciones y costumbres. Adoro todo lo referente al Día de Muertos. También adoro el cambio, los ajustes y la autoexpresión que llega a formar parte de las celebraciones individuales, familiares y comunitarias.
La problemática social tiene una de sus raíces en el rechazo que sentimos ante lo que no va de acuerdo con lo establecido. Lo que sale de lo aceptado nos provoca una especie de curiosidad y miedo. Si alguien elabora un altar de muertos con el blanco como color central, hasta en el papel picado, ¿será que eso signifique que mi tradición se perderá para siempre y que mi identidad está de alguna manera amenazada? ¿Será que debemos prohibir lo que no va en acorde con lo establecido? Pienso yo que la expresión individual enriquece. También pienso que no requiere comparaciones y críticas.