Chiriwillos Vs. Decapitados (2)
COMPARTIR
Gracias por su lectura, gracias por todas sus atenciones, señor lector. Amplia y resonada respuesta (polémica, pues) causó el anterior texto titulado como este segundo aquí encabezado. Es decir, mi enfoque fue bien recibido al poner el acento en lo realmente importante y dejarnos de distractores como este: es causa probable penal (por motivos de discriminación en Coahuila, Artículo 239. Código Penal) decirles chiriwillos a los chiriwillos.
Cuando ocurrió el fatídico terremoto de 1985 en la ciudad de México y hubo un éxodo masivo de capitalinos, se les etiquetó aquí en el norte bronco y rudo como “chilangos”. Hubo un ruido tremendo. Hoy está en el olvido lo anterior. Aún hoy, a mucha gente se le dice “Naco”, apócope de totonaco. Los cuales le cargaban en la antigüedad las vasijas y las maletas a los fieros aztecas y su linaje escogido. “Naco” entonces fue derivando o derivó en sinónimo de tonto, nada culto y sí un ignorante.
TE PUEDE INTERESAR: Chiriwillos vs. Decapitados
Cuando estaba en la universidad y como siempre he sido un deficiente visual (mental vaya usted a saber, aquí me callo mejor, puf), usaba lentes desde siempre. Varia raza me decía “hay viene Cedillo, el cuatro ojos”. Otra, como usaba el cabello al “african look” y en ese entonces mi mata de rizos daba para mucho, me bautizaron como el “cotonete”. Esos palillos blancos los cuales tienen una especie de algodón inflado en su punta para meterse dichos palos en las orejas y limpiaras. ¿Me enojaba, me molestaba? Absolutamente no. Era parte de la vida, pues.
“¿Qué hacemos con los chiriwillos, maestro Cedillo?” me mandó en mensaje corto el chef internacional de sabor huracanado, don Juan Ramón Cárdenas. Lo dijo en tono jocoso y nada peyorativo. Tengo la respuesta: adoptarlos, apoyarlos para que mejoren su patética calidad de vida aquí en el norte. No pocas veces y todo el tiempo explotados. Pero mucho mejor que en sus lugares de origen.
Seamos francos: su fenotipo no miente. Son sureños. Así como no miente el fenotipo de un norteño. Así de simple. Hay un agravante ya para terminar: no se bañan. Imagino lo hacen de vez en cuando. Todo el día deambulan como zombis ensabanados en pijamas coloridas y patas de gallo. Muchos de ellos andan descalzos. A eso se le llama cultura, señor lector. En su sentido antropológico: modos de vestir, modos de comer, modos de ir al retrete, modos de beber, etcétera.
El deslenguado y ácido Luis Carlos Plata, académico y periodista, alguna vez me dijo lo siguiente: si los chiriwillos se bañaran diario, en una semana acabarían con las Aguas de Barcelona de la ciudad, toda. Le creo. Espero me disculpe la infidencia al publicarla aquí, pero la estampa de tan jocosa... es cierta. Acabarían con las reservas de agua de Zapalinamé. Sin duda, es mejor que no se bañen. El chef Juan Ramón Cárdenas luego agregó un buen punto al debate: los gobiernos, de cualquier color y pelaje no pueden mediante decretos legales parar algo intangible lo cual nos hace humanos: el lenguaje. La vírgula del lenguaje. Y en México, el lenguaje sabe cantar y contar. Volveré al tema recargado.
ESQUINA-BAJAN
¿Qué son los chiriwillos? Un distractor, un gran distractor de lo verdaderamente importante. Pero vaya, en todo el mundo funciona lo anterior, desviar la atención y el foco a trivialidades. Lo anterior no sólo es cosa privativa de este país ya casi podrido, sino que es un fenómeno global. ¿Por qué? Porque en todo lugar hay ignorancia. Así de sencillo. Los celulares y las computadoras hoy son “inteligentes”, los humanos dejaron de serlo hace lustros.
Lea usted: en días viene el “Súper Bowl”, el evento deportivo más visto en el mundo entero. Decapitados tempranamente mis Pittsburgh Steelers, me receté la temporada sin angustia alguna. Pero viene el gran distractor en estos días previos: para dicho evento deportivo donde se mueven millones de dólares, hay un evento musical previo y de medio tiempo.
Es el show musical. Esta ocasión estará a cargo de una agrupación que me gusta, Green Day y el gran espectáculo estará a cargo de Bad Bunny, un artista “trash”, un artista basura. Al menos para mí. Ambos abiertamente anti Trump. ¿Qué ha pasado? Que el Presidente Donald Trump lo ha capitalizado de maravilla: los criticó de inmediato y espetó que aquello era “terrible”. Aseguró que la presencia de ellos, siempre siembran “odio”. Un distractor global el cual el viejo zorro Presidente norteamericano ha capitalizado milimétricamente.
TE PUEDE INTERESAR: ¿A dónde va México?
¿Lo anterior es lo importante o lo siguiente, señor lector? En Minneapolis en días pasados, la policía migratoria estadounidense (ICE) mató a tiros (una decena de ellos) a un ciudadano gringo, Alex Pretti, quien ayudaba a una ciudadana a levantarse luego de los empujones de la policía del ICE. Las protestas en todo el país gringo no se han hecho esperar. Pero... tal vez esta coyuntura sirva para que Donald Trump invoque el “Acta de Insurrección” en su país y ahora sí, en el país de las libertades, la libertad termine. ¿Lo nota? Todo tiene que ver con todo y la ignorancia nos domina y nos hace esclavos de los poderosos, como siempre.
LETRAS MINÚSCULAS
¿Es peyorativo decirles chiriwillos a los chiriwillos? Polémica huera.