El año del pensamiento mágico
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Uno de los conceptos fundamentales en la antigua Grecia fue el Agón, palabra que se traduce como enfrentamiento, lucha o disputa; pero cuyos alcances van más allá de sus limitaciones literarias, pues refiere a una actitud que explica un mundo permanentemente en pugna.
Bajo su concepción, esta idea se materializa en los más diversos ámbitos de la cotidianidad: literatura, política, ciencias, deportes, sexualidad y también en la vida que se resiste a fenecer, ya que para la civilización helénica existía la capacidad de resistencia incluso cuando no se tiene posibilidad de victoria, es decir, en la agonía de quien hace la antesala de la muerte.
En el ocaso de este 2025 y como la vida que se va, los años calendario se marchan dejando en sus últimos estertores momentos de deseo por cambios, propósitos, promesas y también nostalgia, toda vez que los borbotones de la memoria juegan la mala pasada de parecer que todo tiempo pasado fue mejor.
Así, en la literatura encontramos testimonios de vidas que cambian de un plumazo y se van con los días finales de diciembre como el de la escritora Joan Didion que vio morir a su esposo la noche del 30 de diciembre del 2003 cuando estaban a punto de compartir la mesa.
Joan ultimaba los detalles de la cena, mientras el frío arreciaba con la inclemencia del invierno en los Estados Unidos y en contraposición a la naturaleza, agón, el crepitar de la chimenea daba musicalidad al silencio de dos seres que sólo se tenían el uno al otro.
Pasaron la tarde anterior en el hospital acompañando a su única hija que había sufrido un desvanecimiento cinco días atrás y ahora estaba en coma, la preocupación por su retoño los carcomía por dentro, pero sabían que juntos eran mucho más que dos como diría el poeta Benedetti.
Sin embargo, los planes de un futuro conjunto se hicieron añicos con el gritó que rompió la noche, el de John que yacía en el suelo y daba con él un banderazo de salida la tragedia familiar que no hacía sino rodar cuesta abajo como bola de nieve.
En medio de esta adversidad Joan asumió el reto de contar los días de zozobra que paleó en “El Año del Pensamiento Mágico”, un viaje a las entrañas de las creencias que ayudan a sobrellevar momentos de incertidumbre y soportar un mundo que despiadado se cae encima.
Esta inteligente exploración no la hace como quien destruye buscando respuestas que no acaba por encontrar, sino con el tacto de los curiosos que intentan averiguar causas en lugares que escapan a toda lógica y practicidad.
Así, la crónica nos recuerda la fugacidad de la vida, fechas en que pasan cosas que no escapan al maniqueísmo y los chapoteos del agua de azar que es capaz de cambiar la vida de familias en un pispás
¡Qué sea un feliz 2026!