Estoy harta y seguramente eso significa que necesito mucha terapia, pero mientras tanto, me van a oír

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Opinión
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Estoy harta de muchas cosas. Será la edad, ahora sí que ni modo, me aguantan. Acabo de leer que Vanguardia reporta que una influencer y coach de vida denunció a un hombre por hacerle una videollamada estando él en pelotas, llamada que asumo ella no solicitó. Menciona el agravante de estar presentes sus hijas en ese momento. Bien. La llamada fue un abuso, una ofensa y totalmente incorrecta, reprobable y castigable. Pero señores y señoras, lo peor viene después, en los comentarios. Otras mujeres, creadoras de contenido o no, comentan: ¿Si es influencer por qué no la conocemos? ¿Es influencer o coach de vida? Son cosas muy distintas. El coach estudia. Les voy a decir algo desde ahorita. Si ustedes dos en algún momento están en broncas y la que está cerca soy yo, lo voy a pensar dos veces antes de intervenir, que seguramente haré a pesar de que una parte de mí no cree que merecen ser salvadas. ¿Cómo quiero vivir como figura pública con ese tipo de criterio hacia mis semejantes (incluyendo mujeres, hombres, niños, etc.)?

Estoy recordando el momento en que me di cuenta de que tengo un hábito nefasto de quejarme de los quejumbrosos. Hipocresía en las rocas. Y se pone peor la situación. ¿Cómo puede una persona pedir ayuda o justicia o apoyo si sabe que muy posiblemente o tal vez probablemente va a recibir un deslave de críticas y cuestionamientos sobre su persona? Desde la infancia aprendimos a no decir nada porque nos iba a ir peor a nosotros/as que a quien hizo el mal. Y seguimos así. Aviso que yo sí soy “tattletale” (soplón). Si se comete una injusticia a mí o alguno de los míos, sí voy a decir. Me río porque mis hijos me han detenido un par de veces y me han frustrado la intención de chismear (“spill the tea”, contar lo sucedido). Luego preguntan por qué soy desconfiada. ¡Pos oye! Cierto es que no toda acusación es verídica. Pero eso ¿qué tiene que ver con el grado de estudios, la profesión o el nivel de conocimiento público de la persona?

Yo no soy un ser humano perfecto. Apenas alcanzo ser aspirante a ser humano. Pero hasta yo sé que los comentarios de estas mujeres salen de algún lugar muy bajo.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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