Guerra: Conversar sin acordar
COMPARTIR
El Medio Oriente seguía desorientado: la tregua no se respetó y siguió el fuego quemando promesas y compromisos
El diálogo, el coloquio, tiene su tiempo y su oportunidad.
Querer tenerlo, después de que la violencia destruyó y mató, es una dislocación.
Ambos interlocutores presentan exigencias, condicionamientos, y los rechazos, entonces, suelen ser recíprocos. En actitud hostil, sin empatía, es difícil ceder para lograr concertación.
Vencer en una guerra no es aniquilar, borrar del mapa, no dejar títere con cabeza. Si se inicia una contienda bélica para evitar que el contrario tenga un arma poderosa, pueden causarse graves daños y la intención de tenerla seguir igual.
DAR SOPAS DEL MISMO CHOCOLATE
Se llegan a destruir las tecnologías sin que desaparezcan las ideologías. Quienes esgrimen poderío inhumano suelen contagiarse de la “civilización” incivil que quieren destruir.
Por querer extirpar un régimen opresor, puede oprimirse más a la población ya oprimida.
Hay guerras que querían ser escaramuzas fáciles y se convierten en un conflicto endémico que siempre tenderá a hacerse pandémico.
ORIENTE DESORIENTADO
El Medio Oriente seguía desorientado: la tregua no se respetó y siguió el fuego quemando promesas y compromisos. Las mediaciones podrían haber sido perseverantes e insistentes, inteligentes y permanentes.
La antigua ley del talión, del “ojo por ojo y diente por diente”, deja a todos tuertos y desdentados y con oposición adictiva.
Reconstruir la mutua confianza sólo es posible pasando de mal a bien, de peor a mejor y de pésimo a óptimo.
Es el paso pascual de muerte a vida, de ignorancia a sabiduría y de odio a reconciliación.
La gente sencilla del mundo pide aprovechar el don divino de la paz, que ya se está dando, en abundancia, por el Padre Creador; pero que apenas se empieza a recibir, a aprovechar y a agradecer.
Se anuncia próxima retirada de quienes atacaron primero, dejando, después de bloqueo temporal, a otros países el lograr el paso del petróleo, que ahora empieza a pagar por pasar.
El beneficio es para el país que, a pesar de la guerra, no aceptó cancelar su marcha hacia la meta de tener un arma nuclear.
TREN ‘SALMÓNICO’
Ahí van ya los trabajos avanzando.
Ojalá tenga mejor servicio que el “tren Falla” y el “transpatético” que une los océanos. Acá, el ferrocarril unirá lo sarapero con lo regio. Buenos rieles, buenos conductores y máquina, así como vagones de primera, se esperan en estos lares norteños. Ya aquella “cuesta de los muertos” quedará en el recuerdo y, quizá, la autopista de cuota llegue a tener más carriles y menos accidentes.
TÉ CON FE
–Si tu contaminación está matando a mis jóvenes y no la controlas, siento que tengo derecho a meterme a tu casa y exterminarla por mi cuenta, sin pedirte permiso.
–Y te digo en respuesta: si tus armas, por ventas no controladas, están causando en mi país violencia y muertes de este lado y, además, no combates allá la adicción, ¿qué derecho me da eso y qué obligación recae sobre ti?...