Poder, amenaza y miedos
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El engaño declaratorio y mediático sigue enganchando a ingenuos y a superficiales
Se ha llegado, en el mundo. a la globalización de la indiferencia y a incurrir en la normalización de lo inaceptable.
El engaño declaratorio y mediático sigue enganchando a ingenuos y a superficiales.
La devaluación y decadencia de las relaciones internacionales llegan a la cancelación de cualquier compasión y el poder se ha envuelto con soberbia, esgrimiendo la superioridad militar y económica como el arma de amenaza demoledora para controlar infundiendo miedos.
EN LA GUERRA ACTUAL
De la situación en la guerra actual surge la amenaza de impulsar un crimen de guerra, arrasando centrales eléctricas e intentar el genocidio de “extinguir civilizaciones”, con pésimas consecuencias colaterales para la población civil.
Se anuncia, como respuesta, la contraofensiva de destruir todas las instalaciones de empresas extranjeras, en países colindantes y continuar obstruyendo el estrecho paso de barcos petroleros. Se viola la tregua por ataque israelí a Beirut y al sur de Líbano.
EN FRONTERA CANDENTE
Acá se denuncia la falta de control en venta de armas en Arizona y Texas, que van a manos de delincuentes por comercio ilegal, en tierras mexicanas. Se impulsa en el país del norte la violencia que se dice combatir.
Ante la declaración de inconstitucionalidad de los aranceles de Donald, por la suprema corte norteamericana, México exige justamente restitución de miles de dólares para reparación de daños causados por esas tarifas descomunales.
Empresas particulares y ciudadanos de a pie sufren la inflación y el cierre de oportunidades, a causa de las presiones recíprocas de quienes desatan violencias inaceptables en las cúpulas, dañando las bases.
Insensatez, impulsividad, silencio diplomático y afán desmedido de dominio desenmascaran la ineptitud de gobiernos empoderados e impositivos. Falta la sabidiuría de la Pascua para vencer la muerte con la resurrección.
CINCUENTA DÍAS DE JÚBILO
Eso es el tiempo pascual que estamos viviendo.
En cada persona, el mundo de la fe salta de gozo interior. La culpa y la muerte han quedado vencidos por el sacrificio inocente y divino del Hijo de Dios encarnado, como cabeza de una humanidad, ahora renacida.
El creyente se siente liberado por su conversión a la misericordia, que lo dejó libre. Su muerte será ya pascua, solo un paso. Y, después de resucitar, su vida de gracia se convierte en gloria y en eternidad de vida sin fin, en la alegría del perfecto amor.
TÉ CON FE
—¿Vivimos un tiempo lleno de calamidades?
-No. Es un tiempo lleno de oportunidades de crecimiento espiritual, de afrontar desafíos practicando las virtudes de paciencia, misericordia y esperanza y venciendo el mal con el bien, repitiéndose cada cual que “el que se queja, su bendicion aleja y el que agradece, su bendicion engrandece”...