‘Hospital’ o cuando un sistema de salud da risa
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En paralelo con el aniversario de los 50 años del estreno del clásico “Todos los hombres del presidente”, de Alan J. Pakula, se celebran las cinco décadas de otros ganadores del Oscar del año 1976.
Entre otros clásicos que se mencionan en el documental de Netflix “Crisis 1975”, de Morgan Neville, se encuentran otros títulos que ya hemos recomendado en estos espacios como lo son “Taxi Driver”, de Martin Scorsese, y “Poder que mata”, de Sidney Lumet, este último que al igual que “Todos los hombres del presidente” fue acreedor a cuatro premios Oscar entre los que se encuentran los de Mejor Actor (Peter Finch); Mejor Actriz (Faye Dunaway); Mejor Actriz de Reparto (Beatrice Straight) y Mejor Guión Original de 1976 para el gran dramaturgo norteamericano Paddy Chayefsky, quien con este triunfo ganó la tercera y última estatuilla dorada de su filmografía.
Chayefsky, quien a 45 años de su fallecimiento a los 58 años de edad mantiene el récord de ser el único guionista que ha ganado tres premios de la Academia en solitario por escribir en solitario guiones tanto adaptados como el de “Marty”, de 1955, basado en una obra de teatro también de su autoría disponible para su visionado en la plataforma de Prime Video, u originales, como la mencionada “Poder que mata” disponible en MGM Plus y MUBI, y “Hospital”, de 1971, también parte del catálogo de Prime Video y que como “Poder que mata”, de una manera por demás genial como solo Chayefsky podía hacerlo, a través de la comedia expone un problema de actualidad.
Así como “Poder que mata” lo hace con la industria de la televisión, “Hospital”, como su título lo sugiere, consigue una crítica aguda al sistema de salud norteamericano teniendo como microcosmos un nosocomio de asistencia pública de la ciudad de Nueva York donde su jefe de personal, el doctor Herbert Bock (George C. Scott ) enfrenta una crisis de mediana edad en lo que tiene que encabezar junto a la policía la investigación de una serie de muertes “asistidas” de su personal y parece encontrar un nuevo interés romántico en una hippie norteamericana recién llegada de México (Diana Rigg) para que atiendan a su desorientado padre (Barnard Hughes).
Aunque su director Arthur Hiller (“Historia de amor”) es recordado por otras memorables comedias de los años 70 como “El expreso de Chicago” (1976) o “No disparen, soy dentista” (1979), “Hospital” se sitúa por encima de ellas empezando por el todavía muy vigente y explosivo guión del maestro Chayefsky, quien como se refleja en sus demás trabajos a través de sus poderosos diálogos logra la reflexión a través de la carcajada en situaciones que tristemente tanto en el sistema de salud norteamericano como el mexicano son los contribuyentes a quienes más afecta incluso mucho antes de ser ingresados ... y si es que son atendidos como debían serlo.
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