La estatura política de Cuauhtémoc Cárdenas
La izquierda progresista de Cuauhtémoc Cárdenas, que a pesar de sus caminos ajenos en el sentido de la no participación en la agrupación “Punto de Partida” y que mal entendió el Presidente de la República al mostrar mayor incomprensión de esa posición dando opiniones inexactas basadas en su delirio presidencial, tuvo la discrepancia de situarlo dentro del grupo de los opositores a su administración, la cual recorre una vía dando tumbos y llevando al país por veredas zigzagueantes.
Nuestra sociedad se encuentra en un estado generalizado de psicosis que hace que el trabajo diario vaya cumpliéndose con miedo, miedo generado por las miles de muertes que han seguido ocurriendo durante estos cuatro años de un gobierno que quiso ser protector de empleos y que no se han dado, pues los empresarios están haciendo su parte a pesar del ambiente tan temido por una inseguridad que ya se convirtió en crónica.
De un gobierno que en el manejo de sus finanzas ha caído en la zozobra, pues las proyecciones que se hicieron para la construcción de sus tres obras faraónicas han rebasado lo planeado, ya que sus presupuestos y el tiempo de conclusión han superado el doscientos por ciento de lo previsto inicialmente, además de que las deudas gubernamentales las han ido postergando, de tal manera que se necesitarán muchos años más para que sean liquidadas.
De un gobierno que lo están administrando empíricamente. De un Poder Legislativo que se conduce bajo consigna presidencial ignorando a sus representados.
Estamos empezando la cuenta regresiva para que sean definidos los candidatos que lucharán para conquistar la silla del águila, asiento que por lo que se ve es una silla monumental en su magnitud que ha sido inalcanzable por la caterva de tipos que la han ocupado durante muchos sexenios, sobre todo en el actual, pues hemos escuchado al señor López con sus declaraciones totalmente fuera del carril de la congruencia, además de los insultos que profiere pues el ser Presidente de la República no lo autoriza a ser maleducado, aunque esto sea parte de su estructura.
Y qué decir de casi todos los funcionarios de su gobierno como personas improvisadas, si no dígame usted qué opinión le merecen, por solo citar dos ejemplos, la Secretaria de Educación y la Presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, individuos totalmente fuera de los conocimientos necesarios, pues estas siguen un camino marcado por alguien que después de catorce años logró terminar una carrera universitaria que se debe cumplir en cinco, pues por todo eso y más nuestro país ha adquirido una velocidad que la ha conducido al rezago.
Tomemos conciencia para saber escoger al candidato que realmente sepa manejar la cosa pública con sabiduría, honestidad y amar esta bendita tierra que nos vio nacer y que heredaremos a nuestros hijos y a los hijos de ellos dejándoles un México mejor donde encuentren salud, trabajo y bienestar.
Seleccionemos al candidato que sea propietario de una fuerza que extinga los renglones torcidos que están desamparando al país y que habrá que sacarlo de esa terapia intensiva que nos ha endilgado este régimen.
Está por demás que el señor López Obrador reniegue ahora del que podría ser su guía en la conducción de las acciones del gobierno y no referirse a él en forma insultante, pues ya quisiera poseer un ápice de la estatura integra del Ingeniero Cárdenas. Pero en fin, la podredumbre siempre flota.
Ahora y de acuerdo con una carta publicada por el mismo Cuauhtémoc Cárdenas destacando su posición, el Presidente dice que desconocía que el líder moral de la izquierda no formaba parte del colectivo arriba indicado y por lo cual lo felicita, como si el Ingeniero Cárdenas necesitara de sus congratulaciones para reafirmar su integridad. Es por demás no entiende que no entiende.
Se lo digo EN SERIO.
franciscoaguirreperales@gmail.com
@aguirreperalesf
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