La Feria, mi feria, nuestra feria...

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Opinión
/ 24 abril 2026

Las ferias a las que acudí en mi niñez me recuerdan los carruseles, en ellos se podía montar sobre el lomo de una jirafa, de un changuito, de un tigre y darle vuelo a la imaginación nomás cerrando los ojos. Yo me sentía princesa y reía. Tan bonita que es la infancia, sobre todo cuando se tiene una mamá que no solo se preocupa sino que se ocupa de educar y formar personas nobles y responsables. Siempre estaré en deuda con doña Rosario, fue una mamá fuera de serie. Cuando llegaban las ferias al puerto era obligado ir a los juegos mecánicos, escuchar a la banda interpretar música de don Agustín Ramírez, autor, entre otras, de la melodía Acapulqueña. Jugar a la lotería, reírse con los payasos, tomarse fotos, saborear un raspado bañado con mermelada de coco, de vainilla, de granada, de limón o de naranja. Los juegos mecánicos atraían filas de gente que se subía a las sillas voladoras, a la rueda de la fortuna, a la montaña rusa.

Los comerciantes hacían su agosto, se vendían juguetes, dulces, chocolates, muñecas de trapo y de las otras, también mandiles, vestidos, pantalones, camisas, shorts, carpetitas para la sala, colchas y sábanas de puritito algodón. Nunca faltaba el vendedor de libros, usados y nuevos, cuando fui mayorcita me convertí en una de sus compradoras, mi amor por la lectura ahí se daba vuelo.

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Las ferias son de larga data, su origen se remonta a muchos ayeres, sus raíces vienen de los bazares de Egipto, Grecia y Roma. Se consolidan en el medioevo con carácter de temporales, ahí se daba el intercambio de mercancías y ganado. Su nombre proviene de latín feriam. Evolucionan en el devenir del tiempo, hasta convertirse en importantes y grandes celebraciones populares.

En nuestro país, durante la colonia, tuvieron su origen en la religión y en la economía. Famosas fueron la de San Juan de Lagos y las comerciales de Acapulco y Jalapa, recuérdese que a Acapulco llegaban las naos de China, con todas las especias y las sedas, estamos hablando de 1565, desde estos dos puertos se redistribuían mercaderías de todo el mundo de la época. Las fiestas patronales se fusionaban en el intercambio comercial y cultural.

Hoy día son famosas dos ferias del libro en español. Son cada año y se alternan Madrid y Barcelona, cabe destacar que en estas dos ciudades se concentra el 80 por ciento del sector editorial. A ella acuden, según lo que investigué, compradores de más de 60 países. Uno de sus anclajes fuertes son sus contactos latinoamericanos y la posibilidad de abrir ediciones con otros formatos audiovisuales.

Otra feria de libros importantísima es la FRANKFURT BOOK FAIR o Franfurter Buchmesse. Es la feria profesional más grande del mundo. Asisten expositores de los cinco continentes y tienen el mayor volumen de negocio y de público. Esta feria del libro se organiza desde 1949, con 205 expositores reunidos en la iglesia de San Pablo. Pero su antigüedad viene de más atrás, del siglo XV. Fue el tiempo en que Johannes Gutenberg inventó la imprenta.

Paréntesis, he estado en Frankfurt, pero no me ha tocado estar durante esta feria, me tocó otra deliciosa, la de la cerveza. Oiga usted, qué maravilla, con música de los Beatles, de Mick Jagger... qué fiestón. Llovía a cántaros, pero eso no tuvo la menor importancia. Los tarros copeteados de espuma eran los reyes de la tarde.

Vuelvo a territorio nacional. Según los expertos en el tema, son siete ferias las más afamadas en nuestro México, a saber: la del Palacio de Minería, la de Guadalajara, la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en la Ciudad de México, la FIL de Monterrey, la Feria Internacional del Libro de Pachuca, la FIL de Oaxaca y la del Zócalo, en la Ciudad de México.

Que sea acicate para la nuestra, la de Coahuila, estamos trabajando en equipo para que se convierta en la mejor del norte del país y del país. No es simple armarla, pero tampoco es imposible. Requiere disciplina, firmeza, poner cada quien lo mejor de sí mismo para lograrlo. La nuestra, que inició ayer, es muestra de una tarea compartida. Esperamos 250 mil visitantes, el doble del año pasado. Por favor consulte la página https://filcoahuila.com/wp-content/uploads/2026/04/FILC_2026.pdf para que se entere de los eventos y usted elija los que más le atraigan. Es variadísimo nuestro menú. Tenemos para todos: niños, adolescentes, adultos jóvenes y mayores.

https://vanguardia.com.mx/opinion/el-abismo-OD19929412

No se pierda la oferta culinaria, estará de órdago, como dicen los españoles. No puede privarse de visitar la obra de los artesanos. Tendremos conversatorios, presentaciones de libros, lectura de poemas, talleres infantiles. Inspira está presente con sus lecturas y juegos para los peques.

Futbol, arte y literatura es el eje temático, venga a verlo traducido en muchas de las actividades preparadas para nuestros visitantes.

Las ferias de libros son eventos en los que se pondera la literatura, se facilita el acceso a los libros, se contribuye al desarrollo unipersonal, pero también al comunitario. No se prive de recorrer los stands de las casas editoriales, más de 120 acuden este año.

España es el país invitado, hay mucho en común, los 300 años de coloniaje español dejaron huella en nuestra tierra, hay muchos vínculos que nos hermanan. Se presentarán autores de libros de aquel país. Entre a la página y elija lo que le atraiga. Lo que le gusta, el abanico de posibilidades es magnífico. No se lo pierda. El papel relevante de las ferias del libro es promoverlo y con ello su lectura.

No se pierda SU FERIA, del 26 de abril al 3 de mayo. Cumple 27 años.

Posdata: Habrá dos camiones saliendo de la Catedral, a las tres de la tarde y regresando a las seis.

Columna: Dómina. Nacida en Acapulco, Guerrero, Licenciada en Derecho por la UNAM. Representante ante el Consejo Local del Instituto Federal Electoral en Coahuila para los procesos electorales.

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