Ley antimemes, atentado contra la libre expresión

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Esa ominosa iniciativa es uno más de los indicios de que vamos en camino de una dictadura ejercida por una camarilla que pretende ponerse sobre el ciudadano y privarlo de sus atribuciones

Don Terebinto le hizo el amor a su mujer apasionadamente. Entiendo que sus jadeos, acezos y expresiones delirantes –¡Mamacita! ¡Cosas lindas! ¡Pechochona!, etcétera– se alcanzaron a oír en toda la colonia. Acabado el erótico deliquio, la señora le dijo a su marido: “¡Increíble! ¡Conté 455 manchitas en el techo!”... La palabra latina absolutus significa absoluto, pero quiere decir también absuelto. El príncipe, en el sentido en que Maquiavelo usó el vocablo, vale decir el primero, o sea el rey, el monarca, el soberano, se sentía absoluto por la razón de que estaba absuelto de cumplir las leyes que obligaban a todos los demás. Contra ese absolutismo de los reyes se levantó la doctrina del derecho natural, según la cual el hombre, la persona humana, posee, por razón misma de su ser, ciertos derechos que no le son concedidos por ningún poder o autoridad, sino que le son ínsitos. Un momentito, por favor. Voy a ver qué es eso de “ínsitos”. Define el diccionario: “Ínsito. Propio y connatural a algo y como nacido en ello”. Los derechos naturales, en efecto, nacen con la persona; le pertenecen y son inalienables: nadie se los puede arrebatar. Aquí surgió un problema no sólo doctrinal y teórico, sino igualmente político y real. El soberano es eso, soberano. Su poder está sobre todo y sobre todos. Precisamente el vocablo “soberanía” proviene de super omnia, sobre todas las cosas. Si el rey es soberano, ¿cómo entonces los derechos naturales pueden estar sobre él? Un teórico del absolutismo, el francés Jean Bodin, llamado Bodino en España, cortó el nudo gordiano. Defensor de la soberanía real, y sin embargo incapaz de oponerse abiertamente a los derechos naturales, considerados don de la divinidad, Bodino buscó el modo de quedar bien al mismo tiempo con Dios y con el diablo, y dijo algo como esto: “Bien: los derechos naturales están por encima del rey. Pero es el rey quien dice cuáles son derechos naturales y cuáles no lo son”. Eso equivale a decirle a Jesús: “Señor: cumplo tus sagrada ley. Amo a mi prójimo. Pero me reservo el derecho de decir quién es mi prójimo y quién no”. Los derechos de la persona humana son superiores a la voluntad del gobernante, se imponen sobre él, que los debe respetar. Uno de esos derechos naturales es el de la libre expresión. Contra él atenta la llamada ley meme, que conculca la facultad que los ciudadanos tienen de manifestarse libremente en forma oral o escrita. Esa ominosa iniciativa es uno más de los indicios de que vamos en camino de una dictadura ejercida por una camarilla que pretende ponerse sobre el ciudadano y privarlo de sus atribuciones. La tal iniciativa busca que a personajes como AMLO, Sheinbaum, Adán Augusto López, Rocha Moya, Fernández Noroña, Andy Andy Andy y numerosa familia y amigochos que lo acompañan, y toda laya de morenistas y cuatroteístas que están llevando a México a la ruina, no se les pueda tocar ni con el pétalo de un meme, de una parodia, de una caricatura, de una gracejada. El poder del Estado contra los derechos y garantías del individuo. Creciente absolutismo que puede llegar a convertirse en totalitarismo. Cuidado... Largo y tendido escribiste, escribidor, y eso que escribiste en lunes, día en el cual, según decir del pueblo, ni las gallinas ponen. Narra ahora un cuentecillo final y luego pasa a retirarte, como decían los merolicos, cuando aún había merolicos en las calles, no sólo en las mañaneras de antes... Este relato bien podría llamarse “Entre la espada y la pared”. Comentaba la pequeña Rosilita, pensativa: “Si me caso tendré un marido como mi papá. Si no me caso tendré un carácter como el de mi tía Celiberia. De cualquier modo estaré jodida”... FIN.

https://vanguardia.com.mx/opinion/facultad-de-jurisprudencia-emotivo-reencuentro-GA23760886

Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM