LOS TRES ARMANDOS
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Saltillo ha tenido una larga y fecunda tradición cultural a lo largo de su historia, y como parte de la misma, han surgido en nuestra ciudad destacados promotores de la cultura en sus diversas manifestaciones, tal es el caso de los tres Armandos: Armando Fuentes Aguirre, Armando Guerra y Armando de la Peña, quien se nos adelantó en el camino. Cada uno, con su personalidad, estilo de trabajo y sus circunstancias ha impulsado la vida cultural de nuestro Saltillo.
Armando Fuentes a principios de los 60 escribía en el “Sol del Norte” y conducía el programa “Concierto” en la XEKS, en ese tiempo ubicada junto a los juegos infantiles de la Alameda. Si mal no recuerdo, la introducción musical era el concierto número uno del inmortal Tchaikovsky, utilizando uno de aquellos discos de acetato.
“Catón” fue nuestro profesor en el Colegio Ignacio Zaragoza, donde nos inculcó el interés por la buena literatura al ponernos en contacto con el Poema del Cid Campeador y otras obras clásicas. Asimismo, disfrutamos sus narraciones en el otoño de 1962 sobre la crisis de los cohetes en Cuba.
Sin demeritar su labor periodística y su habilidad como conferencista, que lo han llevado a trascender las fronteras locales, pienso que su acción de mayor importancia ha sido la fundación de “Radio Concierto”, una estación cultural surgida no del gobierno, sino de un particular, lo que hace más meritoria esta iniciativa. En un desayuno en “Los Pinos” su impulsor logró el apoyo del Presidente Zedillo para tramitar la concesión.
En las instalaciones de esta estación cultural, que se asemeja a una universidad sin muros, conocí a través de un documental la obra de Puccini, y disfruté de la música de Shostakovich; su “Vals Número Dos”, en la película “El Gatopardo” con la bella Claudia Cardinale.
“Radio Concierto,” es un activo de enorme valor cultural que rebasa las fronteras de Saltillo, estando su operación en manos de un equipo muy profesional donde se conjunta la experiencia con la juventud.
Armando Guerra: A fines de los 60 y principios de los 70 Armando, “El Chino” Guerra, era un joven inquieto que entre otras actividades promocionaba conferencias y organizaba ciclos de cine club. En una ocasión, para atraer al público, seleccionó la película “La Pecadora de Venecia”, sin embargo, en la cinta aparecía una niña pescando en un riachuelo; había habido un error, pues la etiqueta decía: “La Pescadora de Venecia”, dando como resultado, que la gente abandonara la sala.
Junto con Abraham Nuncio coordinó la publicación del libro titulado “Todos Juntos,” logrando que José Luis Cuevas ilustrara el volumen en el que participamos algunos ficcionistas locales entre quienes recuerdo a los dos Javieres: Villarreal Lozano y Ortíz de Montellano, los Armandos: Fuentes Aguirre y Armando Guerra, Eduardo Montenegro, Roberto Orozco Melo, Melchor de los Santos, Abraham y Óscar Nuncio y un servidor. Pido disculpas por las involuntarias omisiones, ya que lamentablemente perdí el ejemplar que tenía.
Años después, Armando continuó su incansable actividad cultural en la UAdeC bajo el rectorado del maestro Remigio Valdés y posteriormente en el gobierno de Humberto Moreira, donde jugó un papel importante para hacer posible el acercamiento entre Coahuila y Cuba.
Armando de la Peña: Ya desde sus tiempos de estudiante de agronomía en el Tecnológico de Monterrey, Armando dio muestras de su interés por la promoción cultural, actividad que logró desplegar a plenitud bajo la gestión rectoral de Melchor de los Santos, él mismo un amante de las manifestaciones culturales. Esto sucedió en la década de los 70.
Armando tuvo iniciativas audaces, como el haber transformado el cine “Florida” en la Sala de Arte de la Universidad, ofreciendo a la sociedad saltillense espectáculos de calidad mundial como los “Coros y Danzas de Ucrania,” y el ballet de Senegal, entre otros. En el tiempo de la huelga de Cinsa-Cifunsa, la “Gaceta Universitaria” apoyó la lucha de los obreros.
Asimismo, se escenificaron obras de teatro de gran impacto y convocatoria bajo la dirección de Alejandro Santiex, como “Santa María de Iquique” y “De la Calle.” Bajo la gestión de Armando, brilló en su máxima expresión la obra cultural de la Universidad. Posteriormente, fue director del teatro de la ciudad “Fernando Soler” y del Centro Cultural “Vanguardia,” teniendo como sede la Casa Purcell. Agradezco a Freire Serna, ésta última información. Un saludo a los tres Armandos, donde quiera que se encuentren.