María Teresa Herrera Tello, una mujer de leyes
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Sabe lo que significa la justicia y quiere dedicarse a orientar honoríficamente a quienes no tienen posibilidades económicas y sufren procesos en donde hay lagunas jurídicas
Ella es un ser humano de naturaleza delicada, que desde pequeña aprendió que la religiosidad es un componente inseparable de las acciones hacia el bien común. En sus mocedades dedicó tiempo a trabajos de misiones; sin embargo, su gran temple y claridad de pensamiento le brindan un aspecto solemne que inspira respeto. Muchas personas que conozco, no sólo en el medio de la abogacía, admiran su trayectoria profesional y reconocen que abrió brecha en Nuevo León para la mujer en el complejo ámbito de la justicia. Por supuesto, en Coahuila también es una persona reconocida.
El 15 de mayo se cumplieron 30 años de que llegó como primera mujer a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Nuevo León. Apenas tenía 36 años, pero ya contaba con quince años de trabajo, inicialmente como profesora y luego en el papel de secretaria y jueza en el mencionado tribunal.
Su padre fue don Andrés Herrera Cruz y su madre –que mucho influyó en su vida–, doña Genara Tello Martínez, ambos oriundos de Cedral, San Luis Potosí. María Teresa nació en Monterrey y desde su adolescencia tuvo interés en la licenciatura en leyes, pero en la época en que podía haberse inscrito en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), ésta se encontraba convulsionada. Por tal motivo, su madre le recomendó inscribirse en la Normal del Colegio Excélsior, porque si luego se casaba, podría atender su matrimonio, procrear hijos y trabajar en paralelo; además de subrayarle que la profesión de abogado era para varones. Tere fue obediente con su progenitora y culminó su carrera de maestra con las máximas calificaciones, lo que le permitió revalidar las materias de preparatoria para iniciar la profesión de sus sueños.
Así que, con grandes sacrificios, trabajaba de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde como profesora y de 3:00 de la tarde a 10:00 de la noche estudiaba la carrera de Leyes. Fue el primer lugar de su generación y posteriormente premiada como la mejor estudiante de abogacía en México, lo que le permitió conocer espacios públicos que con el paso del tiempo le resultarían muy familiares, como Los Pinos y el Campo Marte.
Yo la conocí cuando se desempeñaba como brillante presidenta del Tribunal Superior de Justicia; ella fue parte importante del consejo calificador para la Medalla al Mérito Cívico “Presea Estado de Nuevo León”, cuando el Colegio de Notarios que presidía Alberto J. Martínez coordinaba los trabajos de este reconocimiento. En palabras de Alberto, Tere Herrera Tello, cito: “Es una mujer valiente y muy valiosa, quien, por méritos propios, rompió paradigmas”.
Saltaban a la vista las capacidades de Tere Herrera Tello, tanto que la buscaron para formar parte del gabinete presidencial del expresidente Vicente Fox, siendo la primera nuevoleonesa que ha llegado a un cargo de ese nivel como secretaria de la Reforma Agraria. También fue consejera Jurídica de la Presidencia, ganando todas las controversias constitucionales por su conocimiento como juzgadora y litigante.
En la actualidad se desempeña como contralora general de la Contraloría y Transparencia Gubernamental de Nuevo León, pero además la directiva de los contralores del país la ha elegido su vocera.
María Teresa Herrera Tello sabe lo que significa la justicia y quiere dedicarse a orientar honoríficamente a quienes no tienen posibilidades económicas y sufren procesos en donde hay lagunas jurídicas. La admiro genuinamente porque es ejemplo tanto para mujeres como para muchos hombres. Siempre dedicada a resolver desde la técnica, pero también con la intuición y la experiencia las vicisitudes del día a día. Espero que no deje de compartirnos sus dones.