Mirador 10/01/2026
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9 enero 2026
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-¿Quién es usted? –le pregunté.
Me contestó:
-Soy nadie.
-Ah –le dije-. Entonces usted es yo.
Supuse que no había entendido mis palabras, pues mostró una expresión desconcertada. Sólo acertó a decirme:
-Ya sé que usted es un don nadie, pero nadie yo soy.
-Cuestión de tiempo –le indiqué-. Cuando tenga mis años también será un don nadie.
Mis palabras lo molestaron.
-No permito que nadie me hable así.
Intenté razonar con él:
-Nadie es usted. Yo soy un don nadie.
Ninguna atención me prestó. Se fue mascullando insolencias. Desde entonces no ha vuelto a visitarme nadie.
¡Hasta mañana!...