¿Nuestra independencia?

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Opinión
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“¡Viva México! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva nuestra democracia! ¡Viva nuestra Independencia!”. Cada año el presidente de México, los gobernadores y alcaldes de todos los municipios del país, gritan con gran emoción estos vivas en la ceremonia del Grito de Independencia, mientras miles de mexicanos celebramos con orgullo el haber nacido en este país. Una gran alegría suelo sentir en las fiestas patrias, sin embargo, ahora que estamos a pocos días de un nuevo 16 de Septiembre, tuve un amargo pensamiento: ¿somos los mexicanos realmente independientes?

Es cierto que desde hace más de dos siglos dejamos de vivir bajo la dominación de los colonizadores. También es cierto que tenemos nuestro propio gobierno, nuestras propias leyes y una identidad nacional muy marcada, sin embargo, es triste reconocer que los mexicanos seguimos siendo esclavos. ¿De un pueblo extranjero? No, aunque en cierta medida dependemos de nuestros vecinos del norte. ¿De un poderoso cacique? Menos. ¿Entonces de quién? Los mexicanos somos esclavos de nosotros mismos.

Tal vez alguien piensa que exagero al afirmar que los mexicanos somos esclavos, pues actualmente es difícil ver en nuestro país a alguien que viva encadenado y que tenga en la espalda las huellas de un látigo. Sin embargo, nuestra esclavitud es mucho peor que eso, pues ni siquiera nos damos cuenta que la sufrimos.

Los mexicanos vivimos esclavizados a gobiernos que sólo se han dedicado a engañar al pueblo con falsas promesas. Somos esclavos de funcionarios públicos corruptos que sólo se preocupan por sus propios intereses y que se olvidan de las obligaciones que contrajeron algún día al ser electos por el pueblo. Somos esclavos de vicios engendrados en la etapa de la conquista, como la corrupción, la injusticia y la impunidad. Somos esclavos de la ineficiencia de los legisladores, los cuales confunden su obligación de promover leyes que beneficien al pueblo, con la de proponer reformas que beneficien al grupo en el poder. Somos esclavos de un sistema fiscal que busca remediar la deshonestidad de los políticos con la imposición de altas contribuciones. Somos esclavos de la esperanza de tener un mejor país y un nivel de vida más alto, pero que no se podrá lograr mientras sigamos permitiendo que un grupo nocivo de políticos siga truncando el desarrollo de México. Somos esclavos de nuestra pasividad e indiferencia hacia la forma en que proceden quienes nos gobiernan.

No hace falta ir muy lejos para demostrar esta esclavitud de la que hablo. Basta ir a Houston y visitar la casa en la que vivía el hijo mayor del presidente López hasta que fue descubierto. O quizás sea necesario ir a la Ciudad de México y ver las obras de los amigos de Andy López Beltrán por las cuales han cobrado millones y millones por contratos de adjudicación directa; o quizás hay que ir más lejos, puede ser a Villa Hermosa y ver el crimen ambiental en Dos Bocas, donde arrasaron con hectáreas completas de manglar para instalar una refinería, o a Campeche para ver el crimen ecológico al destruir millones de árboles en la selva de Calakmul, reserva natural de la biósfera.

Usted y yo trabajamos todos los días. Nos descuentan una barbaridad por concepto de Seguro Social, cumplimos con el pago de los impuestos. ¿Y qué recibimos a cambio? El Gobierno realiza obras para mantenernos con el pico cerrado, pero en realidad esas obras no generan el beneficio que deberían. Esto se refleja en los niveles crecientes de inseguridad, de la pérdida del poder adquisitivo y del aumento hasta 50 millones de mexicanos que no reciben servicios de salud.

Es triste, pero el futuro de México depende de la voluntad de unas cuantas personas y no de todos nosotros. ¿No es ésta una forma de esclavizarnos?

Mientras nosotros permanezcamos indiferentes hacia la forma en que proceden nuestros gobernantes, seguiremos condenados a una esclavitud eterna. Usemos nuestra voz y nuestro voto para liberarnos de todo aquello que ahora nos encadena a una realidad en donde abundan las carencias y las injusticias. Sólo así podremos gritar ¡Viva México! ¡Viva nuestra Independencia!

aquientrenosvanguardia@gmail.com

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Nacido en Saltillo el 5 de mayo de 1975, soy hijo de Armando Fuentes Aguirre y de María de la Luz de la Peña de Fuentes. Licenciado en Ciencias de la Comunicación en el Tec de Monterrey, donde obtuve mención honorífica. Cursé estudios de Periodismo en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Seleccionado entre jóvenes periodistas para participar en el Taller de Narración Periodística impartido por el Nobel colombiano Gabriel García Márquez y la Fundación de Nuevo Periodismo Latinoamericano. Maestro en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y en Letras Españolas por la UANL. Fui designado por la Facultad de Filosofía y Letras como el mejor alumno de posgrado, siendo merecedor de la medalla a los mejores estudiantes de México entregada por la SEP Federal en tiempos del Presidente Vicente Fox. Columnista de los periódicos Palabra, El Siglo de Torreón, El Siglo de Durango, Zócalo de Piedras Negras, y El Mañana de Nuevo Laredo. Director artístico de Radio Concierto, encargado de corresponsales del Periódico ABC de Madrid. Fundador y director del diario de distribución gratuita 10 MINUTOS. Director desde 2011 del Consejo Editorial del Estado de Coahuila y de los Talleres Gráficos del Estado.

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