POLITICÓN

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Politicón
/ 23 julio 2022

LOS ALIADOS

Mucho se comenta en estos días -pero, sobre todo, se especula- sobre si las reglas de paridad de género que el Instituto Nacional Electoral ha impuesto a los partidos -de cara a las elecciones de 2023- pueden constituir un obstáculo para la alianza PAN-PRI-PRD en Coahuila y Edomex, pero quienes siguen de cerca las negociaciones aseguran que, independientemente de lo acordado en la mesa que preside Lorenzo Córdova, los aliados ya tienen resuelto el problema y que en eso ha jugado un papel fundamental el gobernador Alfredo del Mazo. ¿Qué hizo el mexiquense? Con la finalidad de amarrar para dicha entidad la candidatura de su secretaria de Desarrollo Social, Alejandra del Moral, convenció a sus compañeros de viaje de aceptar una fórmula sencilla: Acción Nacional cede en 2023 las dos candidaturas en juego a favor del PRI, y a cambio los albiazules llevarán mano en las designaciones de 2024 en Guanajuato, Jalisco, Puebla, Veracruz y Yucatán. En el combo también podría ir la candidatura presidencial, se comenta, pero eso se quedó en stand by, en espera de ver si en el local de enfrente ocurre una fractura.

LOS MORENOS

Quienes piensan que los “coscorrones” del INE y el TEPJF a las huestes morenistas -incluidas figuras coahuilenses- van a frenar el proselitismo que las “corcholatas” -las nacionales y las locales- llevan a cabo de forma anticipada, podrían quedarse con las ganas de ver al contingente de Mario Delgado echarse para atrás. Y es que ahora justamente adquiere toda su lógica el golpeteo en contra del árbitro electoral emprendido desde Palacio Nacional y encabezado por el mismísimo Andrés Manuel López Obrador. De hecho, se asegura, como la llamada de atención de esta semana estuvo medio light -nada más les pidieron que se abstuvieran de andar organizando mítines en la vía pública y que eliminaran algunas publicaciones de sus redes-, la intención es “subirle el tono” a la promoción con el propósito de provocar sanciones cada vez más fuertes que le permitan al Presidente y su partido insistir en la “necesidad” de discutir y aprobar la reforma electoral que ha propuesto. Por lo pronto, la plaga de espectaculares ahí sigue, el gasto en pauta publicitaria en redes -sobre todo en Facebook- se mantiene y las “asambleas informativas” seguirán realizándose.

EL RESTO

Muy solicitado en tierras laguneras estuvo en la semana el dirigente estatal de la UDC, Lenin Pérez, quien aprovecha cuanto espacio le abren para dejar claro que va a participar en los comicios del año próximo y no necesariamente lo hará acompañando al abanderado de Morena. En múltiples entrevistas el acuñense ha repetido que, de toda la baraja guinda, él es el de más experiencia en el ejercicio del gobierno y que los único triunfos que sus -todavía- socios obtuvieron en Coahuila el año pasado se los deben a él, por lo que no es un simple compañero de viaje, sino un socio con capital. Ya entrado en gastos, Pérez ha dicho que ve “mucha soberbia” en las filas morenistas y que eso no ayuda a construir acuerdos, lo cual va dejando cada vez más claro que, en lugar de acortarse, la distancia entre el udecismo y el morenismo se va ensanchando. En la semana incluso circuló el rumor de que la dirigencia nacional del Partido Verde estaría buscando a la UDC para explorar la posibilidad de construir una tercera coalición en Coahuila, una idea que, de concretarse, podría demoler las aspiraciones morenistas de añadir a Coahuila a su lista de triunfos estatales.

LAS REGLAS

Además de la propuesta de reformas a la legislación local que se está cocinando, a la sede legislativa de Coss podría llegar, durante el periodo ordinario de sesiones que inicia en septiembre, una novedad adicional: la iniciativa para crear una “Ley de Gobiernos de Coalición”. La propuesta, de acuerdo con la información disponible, está siendo trabajada, sobre todo, en el búnker coahuilense de Acción Nacional. Las figuras prominentes del albiazul pretenden que el contrato nupcial que están a punto de firmar con el PRI tenga asideros más firmes, es decir, reglas de derecho público que obliguen a cumplir con los votos matrimoniales e impidan que al primer disgusto se les pida desalojar el hogar conyugal, sin derecho siquiera a una parte del patrimonio común. No es Coahuila, por cierto, el primer estado en el cual se habla de una legislación de este tipo y podría ser la vecina entidad de Durango donde primero se experimente con dicha norma. Allá, el mandatario electo Esteban Villegas no solamente ha impulsado la idea, sino que ha dicho que el gobierno de coalición que encabezará será el ejemplo a seguir en 2024. Habrá que seguir de cerca el tema.

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